La Tanda: Razones para una despedida. Por: Olalla Vergara


En esta sección hemos creído conveniente informar de la posible-aún no segura- muerte de un proyecto cultural.

En la ciudad de Vigo se ha venido intentando crear un espacio cultural alternativo a través de los encuentros artísticos que cada fin de semana se llevaban a efecto en distintos locales, por una asociación denominada La Tanda. Dicha agrupación formada por distintos jóvenes promotores culturales, entre los que se encuentra como una de las cabeza visibles Olalla Vergara, al cabo de un año de invitar a artistas plásticos, músicos, escritores tanto poetas como narradores, ha encontrado por una parte el agradecimiento de aquellos a quienes ha dado a conocer y por otra parte todas las dificultades del mundo por parte de los propietarios de locales a ceder, bancos a quienes se quiso interesar en el proyecto y sectores de la cultura oficial que sin duda siguen pensando que nada es cultura a no ser que tenga cámaras de televisión, fotos con el ministro de turno y abrazos al aire del “qué guapo soy y qué mecenas”.

La cultura alternativa no vende. Y no solo eso, sino que además molesta.

Alenarte quiere ser altavoz de las razones para pensar en abandonar este proyecto que Olalla Vergara hizo en su blog. Pensamos que no es justo que no se conozcan, que no es justo que el proyecto se muera y que todo lo que desde aquí se haga para que un sueño no quede en eso, sino que sea una realidad espléndida, será poco.

El artículo que sigue es reproducción íntegra del que forma parte del blog de Olalla. Artículo que se publica con su conocimiento y consentimiento.

 

Base programática de La Tanda

(escrito en noviembre en: http://www.latanda.org/ )

 

“LA TANDA se presenta como la toma de la ciudad de Vigo por aquellos lenguajes del arte contemporáneo encaminados a ofrecer una alternativa al fin de semana de jóvenes y adolescentes sin un coste privativo, realizado por vigueses a los que brindar un espacio de encuentro socio-cultural, de expresión e interacción artística.

LA TANDA se convertirá gracias a sus encuentros semanales en el marco de exposición cultural juvenil más importante de la ciudad: exposiciones de pintura y de fotografía, muestras de artes plásticas, portal informativo y de divulgación en Internet, conciertos, cine, teatro, danza, y literatura dónde los jóvenes serán los auténticos protagonistas de todo ello. Un proyecto alternativo en el que actúen un amplio abanico de artistas noveles que aún no han encontrado oportunidades para expresarse y dar a conocer su arte. Cada uno de ellos contribuye con su trabajo a ofrecer un panorama ampliado del arte contemporáneo, a poner de relieve la esencial aportación de los creadores jóvenes al desarrollo de las estructuras culturales y su renovación, ejerciendo siempre una labor altruista de “amor al arte”, a romper con los modelos tradicionales de relación artista-mercado, a sacudir muchos de los conceptos existentes en torno al arte, en definitiva, a agitar la vida cultural de Vigo para hacer de ella una ciudad más viva, plural y activa, artística y socialmente.”

 

Despedida de La Tanda Por: Olalla Vergara

Hace un año, estaba sentada en el suelo en casa de mi madre rodeada de papeles, con el teléfono en la oreja mientras Samuel me dictaba desde Madrid como debía cubrir aquellos dichosos formularios.
Pocos días después cogía un autobús hasta Ourense, que pagaba de mi bolsillo, para hablar con un escritor que seria nuestro ángel de la guarda. Conseguimos todo lo que nos pedía el Ayuntamiento para concedernos parte del dinero que necesitábamos un día antes de tener que entregarlo ,sacando facturas de donde no las había y fuerzas de donde se habían acabado, empujados solamente con la ilusión de un nuevo proyecto que ya veíamos, sería muy grande.
Recuerdo aquella primeras reuniones en las que solo estábamos Pablo Ferreira, Samuel Leví y yo, donde no teníamos un duro,ni local,ni material ni nada.
Después llegó Lidia y nos dimos cuenta donde nos estábamos metiendo cuando, aferrada a su libreta y tomando nota de todo preguntó a que temperatura estarían los cuadros.
Natalia apareció con sus diseños bajo el brazo y mes a mes fueron mejorando hasta los increíbles de los últimos meses.
Pero sobretodo recuerdo el día de la inauguración,10 de Febrero del 2007.El Ensanche estaba lleno, teníamos socios, nuestras propias camisetas que lucíamos con todo el orgullo del mundo, teníamos entradas y toda la ilusión que poníamos cada uno de nosotros.
Mis fotografías , el concierto de Samuel y de Luís Moro….fue una noche increíble para todos.
Al día siguiente me fui a Italia durante los siguientes siete meses y desde allí seguí trabajando, agendando escritores, haciendo llamadas de teléfono que valían un riñón para estar , aunque fuese un ratito en alguna reunión, enterándome de cada detalle de un proyecto que sentía muy mío, dando ánimos a mis compañeros que luchaban en primera fila cada sábado .Si alguien se ha ido de Erasmus sabrá lo difícil que es sacar un segundo para llevar algo así. Renuncié a tardes y noches para trabajar desde mi habitación italiana en La Tanda.
Cuando volví a Vigo todo eran ideas ,ganas y fuerza para hacer mucho más grande aquello que ya lo era, empapada como estaba de la sed de arte que hay en Italia y sobre todo en Bologna .Trabajamos sin descanso todo el verano, 2 y 3 horas al dia, me pasé más de 15 horas en una semana en el stand del centro comercial, sin contar con las horas que se pasaron mis compañeros, además de estudiar ,trabajar y todo aquello que hacemos cualquiera de nosotros todos los días. Durante todo el verano trabajamos muy duro para conseguir nuevos miembros, más y socios y apoyo de personalidades más o menos conocidas. Os sorprendería saber quienes respondieron a nuestra llamada.
La Tanda nos ha quitado tiempo para nosotros, para nuestra pareja ,nuestra familia ,nuestros amigos…trabajando toda la semana ,volvías cada sábado con una sonrisa a pasar toda la tarde y quedándote hasta la noche para recoger, emocionado por la gente que acudía, por los grupos, por los escritores…Poner en marcha cada sábado este proyecto no solo significaba estar allí, cobrar entradas y disfrutar del concierto. La mayor parte del tiempo casi ni podíamos enterarnos de lo que pasaba en el escenario. Cuando el público empezaba a entrar nosotros llevábamos allí una hora como mínimo, colocábamos la tienda, explicábamos como funcionaba todo a los artistas, montábamos las exposiciones, cargábamos con los caballetes, los sillones, las vallas etc. etc. y cuando todo terminaba aún nos quedaba otra horita más para recoger todo antes de volver a casa.
Durante el espectáculo nos ocupábamos de las entradas, de que el sonido fuese perfecto, de proteger el local ,el público los cuadros o fotografías cuando los conciertos se volvían demasiado “animados”.
Y sin embargo todo este esfuerzo no ha funcionado y no lo ha hecho por lo mismo que no funciona nada o casi nada en esta ciudad, porque la gente no se implica.
En La Tanda empezamos 15 personas, que en realidad desde la primera reunión fuimos 3.Cuando conseguimos ser 5 y nos planteamos la necesidad de más ayuda ,de 4 personas que se comprometieron solo cumplió una.
En este punto con 6 personas agotadas, que hemos sacrificado tanto por esto y que para que negarlo, estamos cansados no podemos seguir.
“La Tanda” es como tener un amante exigente, llega un momento que no puede ser compatible con el resto de tu vida.
Siempre dije que La Tanda debía ser algo que me hiciese ilusión, que me hiciese sentir feliz. Desde el momento en el que eso no fuese así, ya no merecía la pena y estaba llegando ese momento por extenuación.
La Tanda no se acaba por falta de músicos ,ni de escritores, ni de pintores o fotógrafos y ni siquiera por falta de público. La Tanda se acaba por falta de medios para que sobreviva.
Cada pequeño gesto tanto de autoridades ,empresas ,locales etc. nos suponía un esfuerzo tan grande que acabó desgastándonos.
Esta ciudad está llena de nuevos ricos, de gente que se cree mejor porque controla parte del dinero para traer a Vigo a grupos que arrastran adolescentes histéricas que seguiría a casi cualquiera que saliese por la televisión.
He vivido 3 años en Ourense, una ciudad mucho más pequeña que Vigo y vista de manera despectiva por muchos vigueses ,pero el teatro estaba lleno y podíamos entrar por 2 ó 3 euros, los locales donde se hacían monólogos estaban repletos, los concierto eran cada día y siempre llenos a rebosar.
No sé que ocurre realmente en Vigo, pero no me gusta. El arte aquí se reduce a los grandes nombres con los que los empresarios y el ayuntamiento se llenan la boca. Quizá tengamos algo en la música, pero eso no llega para la cantidad de buenos grupos que hay en esta ciudad.
Y ¿qué pasa con los escritores, con los fotógrafos, con los pintores? Hay mucha gente que no se conocerá nunca, gente a la que será muy difícil descubrir si nunca pueden demostrar de lo que son capaces.
La Tanda se acaba porque ya no podemos más, pero también porque no tenemos ayuda, porque en esta ciudad la mayor parte de la gente no se compromete y las instituciones y empresas que se suponen te tienden una mano por detrás, te ponen la zancadilla.
Hemos tenido que poner sonrisas donde deberíamos haber mostrado nuestra indignación y buenas palabras donde deberíamos haber dicho “asi no”.Quizá he sido la parte más reaccionaria de el proyecto, mis compañeros me han tenido que “calmar” más de una vez, la diplomacia no es mi punto fuerte. Pero esa es una de las cosas buenas que tiene este equipo , nos complementamos perfectamente.
Pero a pesar de todo, a pesar de toda esa gente, de todos esos intereses, de todo lo que hemos tenido que tragar a merecido la pena. Y lo ha hecho por la cantidad de artista que han pasado por La Tanda (que no por El Ensanche),por la gente que nos ha venido a ver, por nuestra familia y amigos que sábado a sábado nos acompañaron, por todos los que nos han mostrado su ayuda y sobre todo por las horas y los momentos emocionantes que he pasado con mis compañeros y la gente que he conocido.
No creo que “La Tanda” haya muerto, está cambiando la piel.

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