Textos creativos de Iasone Cañada, Vera Guastavino, Issa.M. Martínez.


  Paseo por mi ciudad.   Por  Iasone Cañada

Un día gris y lluvioso… la ciudad queda envuelta en la bruma y huele a humedad. Pasear al borde de la ría, un día como hoy, tiene una belleza especial. Me estoy despidiendo de esta ciudad… mi casa durante estos largos años. Mi hogar.

Han sido años extraordinarios, de un vivir silencioso y solitario. Quizá ese silencio ha permitido la reflexión profunda que desencadena los cambios necesarios, la transformación anhelada por mi alma.

Imagino lo que está por suceder… ¡lo intento! Pero no hay nada ahí delante. Es como un salto al vacío, impetuoso y libre.

Esa libertad, ahora, la puedo sentir y al hacerlo todo me parece posible. El vértigo de la aventura, el murmullo de la vida cambiando de ritmo, de cadencia… poco a poco.

Es un arte estar viva… es un arte dotar a esa vida de sentido, es un arte amarla y extenderla… como un eco al que llegan los sonidos del mundo, infinito. Sonidos no siempre reconocibles… pero están los que nos tocan más de cerca…esos son los imprescindibles.

Siempre he tenido la sensación de que la manera en que cada cual diseña su vida corresponde a una línea dibujada por la que vamos pasando día a día… haciendo aparecer un dibujo que ansiamos perfeccionar y convertir en algo bello y hermoso. No siempre tenemos los colores adecuados, ni los lápices pero si el deseo de seguir, para conocer más de ése dibujo que va apareciendo, ver como se entremezcla con otros miles de dibujos, conformando el dibujo del mundo y del universo…. siempre inacabado, activo, transformándose.

Siento el privilegio de mis actos y mi arte. Privilegio que, como un don divino, me invita a diseñar el mejor dibujo del mundo, para el mundo. Los limites de mi destreza son los limites de unas manos que se ajustan a su saber. Torpes y entusiastas. En mis lápices y colores, caben otras manos y corazones que en muchos momentos acompañaran los pasos que dibujan línea a línea los contornos nuevos del dibujo.

Entonces me siento compartiendo la vida.  Exquisito regalo, el compartirla.

No puedo permitirme el desasosiego inquieto de mi alma, porque estoy situada en la parte del mundo donde tengo todos los colores y lápices con los que dibujar. No puedo permitírmelo por  demasiado tiempo. Solo lo justo, para recordar lo inmenso de la vida cuando se sabe una, viajando en ella.

Sigo haciendo las maletas… me cuesta elegir lo que va en ellas. Ordeno lo que dejo atrás. Recojo y limpio los rincones de estos años. Y… me quedo pensando en el color de este momento.

Es un azul magnifico. Cielo y mar. Trazo grueso. Al fondo un toque rojo-naranja… amaneceres y atardeceres perdidos en el horizonte.

Unos toques verdes. Son  todos los seres que andan por mi vida, por mi dibujo, seres amados y seres imposibles de amar.

Me voy ligera, una línea suave que se irá impregnado lentamente de la intensidad de los colores y pinceladas de los nuevos lápices para mi mano.

Sonríe mi corazón.

 

bilbo-alenarte.jpg

                      

El Desencuentro  . Por Vera Guastavino

¿En qué jardín decidí dejarte?
¿Bajo qué luna sin luz
seguí camino?
Ahora son otros ojos
que miran

No te reconozco

Ahora lo sé:
Soy la que camina sin sombra.

kandinsky1.jpg( Kandinsky. Estación otoñal en Oberau )

Lésbico Floral . Por Issa Martínez.

Rosas, orquídeas negras, azules nomeolvides…

 

Cóctel de pétalos suaves

enredados en la voz de los dedos,

prolongaciones de sexo y labios

que degluten mieles:

senos de agua acunados en la lengua,

carnes de gardenias

amancebadas donde la boca sufre deleites.

 

Mujer sobre mujer,

en dulces aguas sirenas y valquirias en la tierra:

leyenda de flores menstruadas

y amaneceres despuntados en el pubis

donde la caricia de la mejilla duerme,

manos húmedas del rocío

en el que el amor es espejo para saciar su sed.

 

Mujer añil, marea índigo,

anarquista de orgasmos con sabor a luna llena

 

concierto-de-aves-paul-de-vos.jpg ( Concierto de Aves. Paul de Vos)