Alenarte

Revista cultural y artística

Cine de Diseño: El Gran Hotel. Por: Lucía Aragón

En las primeras décadas del siglo XX, el paradigma del lujo, la elegancia y la sofisticación a los ojos de los norteamericanos estaba en Europa. Un tipo de lectura muy común en aquellos años era la llamada Novela Cosmopolita. ( Lucía Aragón)

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Sábado, 2 Febrero, 2008 Publicado por alenar | Cinema Alenarte | | 2 comentarios

Cine de Diseño: “El Último” (hoteles y cine) Por Lucía Aragón.

 

El hotel es uno de los escenarios mas explorado por el cine desde sus comienzos. Es fácil pensar en películas, desde el cine más comercial hasta el cine de autor, en las que este espacio está presente.

 

Un lugar de tránsito, donde pasar una noche en un largo viaje; un espacio de ocio donde olvidar el estrés del año y de la vida diaria; un hogar prestado durante una temporada. Un testigo mudo de diversas vidas y circunstancias personales.

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Sábado, 19 Enero, 2008 Publicado por alenar | Cinema Alenarte | | No hay comentarios

Cine Español: “Las que tienen que servir”. Por Lucia Aragón

Un producto de una época en la que España estaba luchando por resurgir…

Sinopsis:

Juana y Francisca están sirviendo en casa de los Stevens, un matrimonio americano. Las dos tienen novio, uno es huevero y otro transportista con motocarro propio. Y ambos con un concepto totalmente totalitario y machista respecto a las relaciones hombre-mujer. Las muchachas también tienen dos pretendientes americanos destinados en la Base Americana de Torrejón. El conflicto está servido. Con quien se quedarán…

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Viernes, 4 Enero, 2008 Publicado por alenar | Cinema Alenarte | | 1 comentario

Cine Clásico: “Repulsión” de Polanski. Por: Lucía Aragón.

  

Lo cierto es que, con esta película  todavía hoy no tengo muy claro si me gustó o no, pero creo que eso importa poco ya que con el cine pasa, o debería pasar, lo mismo que con el arte: los gustos personales no son relevantes. Me parece más correcto decir que es, como mínimo, una película interesante.

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Sábado, 22 Diciembre, 2007 Publicado por alenar | Cinema Alenarte | | 1 comentario

Cine de Diseño II: Minority Report. Por: Lucía Aragón.

En el año 2054 el crimen ha sido erradicado en Washington, D.C.  La policía Pre-crimen evita los delitos antes de que pasen gracias a tres individuos alterados genéticamente conocidos como los Precog por sus habilidades precognitivas. Es la fuerza contra el crimen más avanzada, un sistema perfecto. Y nadie trabaja con más ahínco para Pre-Crimen que su principal baluarte, el jefe John Anderton (Tom Cruise). Destrozado por una trágica pérdida, Anderton ha volcado toda su pasión en un sistema que potencialmente podría evitar a miles de personas la tragedia por la que él ha pasado. La votación para dar al proyecto carácter nacional está próxima. Un día como otro cualquiera, mientras revisa una visión de los Precog, encuentra algo que cambia su vida.

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Sábado, 8 Diciembre, 2007 Publicado por alenar | Cinema Alenarte | | 1 comentario

El cine y el diseño: THX 1138: Por Lucía Aragón

“Como toda antiutopía que se precie, esta ficción no sólo teoriza sobre el futuro…” (Lucía Aragón)

Lea cómo el diseño también es un símbolo en el cine… Leer el resto de esta entrada

Sábado, 24 Noviembre, 2007 Publicado por alenar | Cinema Alenarte | | No hay comentarios

En corto, “Clásicos” por Lucia Aragón, nuestras críticas, por Maria Ángeles Cantalapiedra.

Lea las últimas notícias de cine , nuestra nueva sección “Clásicos en Alenarte” ,y la crítica de nuestra colaboradora.

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Viernes, 9 Noviembre, 2007 Publicado por alenar | Cinema Alenarte | | No hay comentarios

En Clave de Terror: Por Sergio Palomo.

   Lean nuestro Breviarium Cinema, y el artículo de la quincena de nuestro corresponsal Sergio Palomo, que se incorpora como colaborador habitual a esta Sección.

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Sábado, 27 Octubre, 2007 Publicado por alenar | Cinema Alenarte | | 3 comentarios

Andalucía y el cine: Por: Sergio Palomo Nevado.

La relación de Andalucía con el cine se ha visto reducida históricamente a dos aspectos fundamentales: sus paisajes como telón de fondo para multitud de filmes y el arquetipo de lo andaluz reflejado en personajes o en modos de vida.
De fama mundial es el Desierto de Tabernas (Almería), marco inconfundible de los llamados Spaghetti Western, películas rodadas en las décadas de los 60 y 70, motivo por el cual se conoce a Andalucía en el séptimo arte y, con algunos matices, la única actividad cinematográfica de relevancia hasta hace bien poco.
Los tópicos andaluces, por otro lado, aunque también conocidos en todo el mundo, merecen una especial atención en cuanto a su influencia en el cine español. Y es que hablar de lo español, durante mucho tiempo, ha sido hablar de lo andaluz.

En el cine, se explotó durante las décadas del 40 al 60 este tópico, consecuencia de la propaganda franquista. España se presentaba como un país lleno de gente despreocupada y alegre (rasgo típicamente asociado a los andaluces) en el que las miserias de la posguerra parecían no existir: un país de sol, playa y duende como reclamo para los turistas. Bienvenido, Mister Marsahll es la mejor prueba de ello.
Poco a poco, el flamenco, los toros, la religión, los bandoleros, el señorito andaluz, los emigrantes o la degradante imagen del andaluz gracioso y vago, terminaron consolidándose como la imagen de Andalucía, dentro y fuera del cine.

Sin embargo, la historia del cine en Andalucía no se ciñe únicamente a estos dos aspectos. De hecho, hunde sus raíces en los principios del siglo XX, con el nombre de José Val del Omar (Granada, 1904-Madrid,1982) como referente del movimiento cinematográfico andaluz. Se trata de un creador de un talento artístico y tecnológico extraordinario (algunas de sus técnicas más características son el desbordamiento apanorámico de la imagen, el concepto de visión táctil, el sonido diafónico y otras exploraciones en el campo sonoro), contemporáneo y camarada de Lorca, Cernuda, Renau, Zambrano y otros nombres mayores de la Generación del 27. Su obra capital, tan desconocida como alabada, Tríptico elemental de España.

También son destacables en esta época, Francisco Elías Riquelme, José López Rubio (el cómico del 27), Fernando López Heptener o Jerónimo Mihura Santos, nutrido grupo de hombres dedicados desde la dirección y la actuación, a los guiones y la producción de películas.
Y aunque se viera interrumpida la actividad creativa como consecuencia de la dictadura, mujeres como Josefina Molina (La Lola se va a los puertos)y hombres de la talla de Miguel Hermoso (Truhanes, Fugitivas, Lola), entre otros, comienzan a destacar a partir de la década de los 70 y 80.

Actualmente, el cine andaluz se encuentra en pleno desarrollo. Fruto de sus esfuerzos,  encontramos los nombres de Antonio Cuadri (Minas de Río Tinto), Chus Gutiérrez (El Calentito), Chiqui Caravante (Los Días felices), Alberto Rodríguez (7 Vírgenes) o Benito Zambrano (Solas, Habana Blues), todos ellos con creaciones de una gran calidad, respaldadas por la crítica nacional e internacional. Al igual que sus compañeros de principios de siglo, no sólo se restringen a la dirección del rodaje, sino que intervienen también en los guiones e incluso en las bandas sonoras.

Andalucía empieza a caminar sola en el mundo del cine y nuevas generaciones de directores, productores, guionistas, actores o compositores empiezan a gatear en este mundo. De lo que pueda llegar a ser el cine andaluz, sólo el tiempo nos dará la respuesta. Pero hay hermosos cimientos para el futuro.

Viernes, 12 Octubre, 2007 Publicado por alenar | Cinema Alenarte | | 2 comentarios

Peliculeros y cineastas: Problemas del cine en España

Hola amigos, ¿cómo están? Yo, como siempre, con ganas de contarles historias. Hoy vengo con un tema muy calentito con el cual espero saber sus opiniones… En una conversación sobre cine, después de haber visto una película española que próximamente recomendaré porque no tiene desperdicio, salió el tema del cine español y a mí me pareció asunto para plantear en esta Revista y a mis lectores: la situación del cine en España (enfermedad extensible a cualquier país) en toda su amplitud. Es decir: desde que el joven comienza a soñar en meterse en ese mundo tan onírico como fascinante, hasta que una película llega a la gran pantalla.

No soy ninguna experta del mercado cinematográfico, ya lo saben, y todo lo que voy a decir me lo dicta el sentido común, que vaya por delante…

 

Los comienzos de cualquier muchacho/a a ese mundillo son despistados. Primero, son tan jóvenes que pocos tienen una idea clara de cómo desean pasar el resto de su futuro y, claro, muchos caen en el camino; normal, rectificar es de sabios. Otros, los que se empeñan, ven sus sueños  un tanto coartados: los padres les miran como bichos raros ya que han dilucidado para sus hijos un futuro prometedor como médico, abogado o como fontanero; nunca como un cineasta.

Superada la barrera se van a pasar tres años a la universidad pública donde hay excelentes profesores, pero las prácticas se ven muy empobrecidas. ¿Por qué? No tienen medios suficientes para que los chicos aprendan no sólo la teoría, sino con lo que de verdad se hace visible los conocimientos aprendidos: la práctica.

Los jóvenes con suerte, quizá sus padres, les puedan pagar una escuela privada de renombre donde sí priman los ejercicios y destrezas adquiridos, y el número de alumnos es mucho más reducido, con lo que se puede aprender más y mejor. Eso sí: a los papás les cuesta un ojo o dos y hasta tres… De esto, tengo mucha experiencia, amigos.

Cuando terminan, lo mejor es hacer un master, ¡qué vergüenza!, hay que empeñarse casi como cuando te vas a comprar una casa para pagar esas especializaciones que están tan de moda. Hoy no te comes un colín si no tienes uno o dos. En las empresas más boyantes puntúan altísimo estos conocimientos… Pero si el chico no tiene el maravilloso master de turno porque no tiene dinero para pagarlo, ¿qué hace? Dedicarse a lo primero que salga.

Hasta aquí, la película de los inicios es para todos igual; da igual que seas ingeniero, bombero o cineasta. Muchos tienen que irse al extranjero para hacer realidad su sueño; eso lo sabemos todos y, sólo unos pocos, poquísimos, volverán a casa triunfantes (caso Tamara Rojo, Penélope Cruz…)

Yo, por esto, no me alarmo, de verdad se lo digo; es triste, sí, pero a los chavales les hace madurar, dar valor a ese amor que les ha arrastrado fronteras en busca de un sueño. Incluso, si me apuran, el intercambio cultural les enriquece sobremanera para tratar su carrera con el desvelo y el respeto de un verdadero profesional que sabe lo que tiene entre sus manos.

En las universidades de artes cinematográficas y escénicas no hay una plaga de estudiantes como en derecho, es cierto. Es un grupo minorista pero, aún siendo pocos, no todos valdrán, tampoco nos engañemos, sólo triunfarán unos pocos, muy pocos (ahí tenemos a nuestro genio Amenabar) Muchos se llevan las manos a la cabeza “no tienen ayudas”… Que no, que ése no es el problema de nuestro cine.

Con todos mis respetos a directores y actores míticos: a mí el cine español me parece un tostón y, para remate, malo.

El cine, Señores, es un negocio, primera verdad irrefutable. Son las productoras quienes parten el bacalao y ofrecen lo que el espectador quiere aunque sea de mal gusto (caso de “Torrente”)… ¿Qué pasa con los escritores, pintores, modistos etc.? O tienes un pirado que le sobran los millones y te financia, o un loco mecenas que te apoya… O, un padrino que vele por un supuesto pitagorín. Digo lo de supuesto porque es probable que no valga un pito, pero como es “hijo de”, pues le ponen en bandeja los medios necesarios… Pero, amigos, estos pasa, por desgracia, en todos los terrenos de la vida; segunda verdad irrefutable.

El tercer mal de nuestro cine y, aquí sí que meto el dedo en la llaga, es la panda de snob que van de progres y que no saben nada del respeto y la tolerancia. Que transitan de intelectuales -un momento que me sonrojo porque siento vergüenza ajena- y apenas saben quién es Lope de Vega. De Cervantes, algo, porque mola mucho ir a leer en el día del libro ante las cámaras algún párrafo. Muchos no tienen ni los estudios elementales, ni siquiera saben lo qué es España pero, ¡ojo! se ven iluminados por una gracia divina para sentar cátedra ante estupefactos oyentes… Permítanme que dude de la responsabilidad de su trabajo y que piense convencida que lo único que les mueve es el calorcito de las monedas en su bolsillo.

Y, aunque he dicho que no me gusta el cine español, sí afirmo que me gusta el otro cine español, ése que, quizá, seguro, no sale en el papel couché vestido de Dior con estola de visón (dirán que es artificial; no es progre matar animalitos de esa índole), que no andan de defensores del ciudadano de a pié, ese que se levanta a las seis de la mañana para subirse a un andamio y, así, sacar la familia “p’alante” No, no son esos señores/ as que se les llena la boca con decir que pertenecen al séptimo arte, que se pasan el día pidiendo subvenciones y mezclando, como dicen en mi tierra, churras con merinas.

El verdadero intelectual de una pantalla a punto de iluminar el embrujo que produce dar vida a una historia hecha de miles de frecuencias fotográficas, camina de puntillas hablando bajo, esmera su palabra por mostrar su amor al cine de verdad, que conversa y dialoga para dar a conocer sus conocimientos y, así, encender la llama a jóvenes que emprenden el duro camino que ellos mismos hicieron  muchos años atrás, sea de director, guionista, actor… Lo demás, amigos, es hablar se sublimes falacias y ése es el terrible duelo que esgrime el cine español: sólo hay focos y alfombra roja para aquellos que bailan las aguas turbulentas de los altos estamentos, esos que manejan nuestros impuestos para dárselos a quien les dé la gana… Y van de progres… Me pregunto, ¿no seré yo la progre y ellos los capitalistas?

Estoy harta del cine burdo cuyo recurso son escenas de cama más largas que un día sin pan. De historias, tan retorcidas, que salgo del cine con dolor de tripa. Del chiste fácil y soez, de las tetas de la musa de turno que las muestra hasta el aburrimiento… Ése no es mi cine.

Quiero miles de Garcis, Amenabar, Bielinskys, Berlangas  diminutos, que se les apoye para que nos estremezcamos de placer, sintamos el orgullo patrio de que este chico es de mi tierra, que nos enseñen lo bonito que puede llegar a ser el cine español… Vayan, que vayan, ¡leñe!, y vean cómo trabajan en Argentina que da gusto ver sus películas llenas de encanto, ternura, realidad y entretenimiento… Mientras, seguiré esperando el milagro de Petinto y, por favor, no me cuenten lo malito que esta el cine español. Son los que hacen ese cine los culpables de que le suba la fiebre, que sea incomprendido y maltratado. Pero, a mí, que no me obliguen a ver lo que no me gusta; ya bastante tengo con saber que mis impuestos van a bolsillos no deseados…, mientras mis Amenabar y Garcis diminutos no brillan porque no hay ayudas para ellos.

¡Hasta dentro de quince días, amigos!

Maria Ángeles Cantalapiedra.

 

 

Viernes, 28 Septiembre, 2007 Publicado por alenar | Cinema Alenarte | | 5 comentarios

Cine Capitol: Pipas y ratones…

Era finales de julio cuando me llegó una oferta tentadora: me asignaban, si yo quería, un rincón virtual donde construir un mini cine para llevar amigos, a quien quisiera a soñar bajo un cielo de estrellas, a veces conocidas y, otras, que esperan una oportunidad para brillar. Aquello me venía grande, pero los retos en mi vida han sido siempre el motor para husmear, para aprender, para ser feliz; soy una aventurera temerosa, pero aventurera al fin y al cabo.

Mi ego no callaba “Ángeles odias a quién habla sin saber. ¿Tú qué sabes de cine?…” Pues es verdad, no sé nada, pero como en mi primera oferta de trabajo cuando me ofrecieron pasarme ocho horas hablando por teléfono y dije muy seria: no sé, pero aprendo… Pues aquí estoy, feliz, mucho, porque no sabré de directores, de cine independiente, ni siquiera de actores, pero de vuestra mano aprenderé para ofreceros cada quince días lo que me haya llamado la atención. Además, cuento con dos bazas fundamentales: el cine es soñar, es evadirse, bucear, vamos, es como una novela que en vez de letras está hecha de voces e imágenes… Algo que, desde que fui por primera vez a un cine, contaba entonces siete años, imprimió carácter aquella experiencia: el olor de aquella sala, el cine Capitol, las butacas de madera, aquella oscuridad tan luminosa, el silencio roto por el ruido del cascar las pipas, los suspiros, el hipo de un llanto contenido, las carcajadas… Me introdujo en un sueño de fantasía animada que hoy lo he podido traspasar a mis hijos. Me gusta ver películas con ellos al abrigo de un cucurucho de pipas, un cojín para taparnos si tenemos miedo y una CocaCola.

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El cine es tan personal su elección como puede ser un cuadro, una novela o una época artística, es cierto. Por eso, la sala que hoy inauguramos en Alenarte va a ser especial, quizá con tintes bisoños, un cine llamado Capitol, una pequeña sala de un barrio imaginario donde cada quince días invitaré al que quiera  soñar,  conocer películas antiguas, modernas, actores desconocidos, películas que pasaron sin pena ni gloria y que, sin embargo, tienen el encanto mágico de una quimera.

¿Os habéis suministrado de palomitas, pipas, hamburguesas…? En unos segundos apago las luces. En nuestro estreno, proyectamos una película sin complicaciones; acabamos de volver muchos de vacaciones, estamos impregnados de nostalgia, el presente se nos asemeja a una sombra alargada y tediosa. Así que nada mejor que algo que nos devuelva la sonrisa, ese espíritu de niños que duerme dentro de nosotros. Este verano Castilla ha sido ocupada por unos animalillos minúsculos llamados topos, parecidos a los ratoncillos. Hordas de topos se han paseado por jardines, campos, se han comidos las cepas del buen vino. Asquerosos o repugnantes que, sin embargo, la película que os voy a recomendar, te hace mirarlos de otra forma y cuando las luces del Capitol se vuelvan a encender, seguro que tendréis una sonrisa dibujada en vuestros rostros. “Ratatuille” es una película de dibujos animados, donde un ratoncillo sueña con ser cocinero en París, además de contarnos su amistad con Remy, un desgarbado muchacho; no hay más. El resto lo pones tú.

Apago la luz… Hasta dentro de quince días.

 

Sábado, 8 Septiembre, 2007 Publicado por alenar | Cinema Alenarte | | 3 comentarios