Alenarte

Revista cultural y artística

Novelerías: Por : Pierre Miró.

Me da a mí que la confusión y la desorientación que producen algunas estructuras narrativas, pueden echar para atrás a muchos lectores. ( Pierre Miró)

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Jueves, 5 Junio, 2008 Publicado por alenar | Artículos de Opinión | | 2 comentarios

Reseña de una visita a la cárcel de mujeres : Por: Carmen Amaralis

    

               Tardaron más de tres horas en controlarlas. Las desnudaron, las registraron y manosearon… ( Carmen Amaralis )

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Sábado, 2 Febrero, 2008 Publicado por alenar | Artículos de Opinión | | No hay comentarios

El canon digital: Regulación y Opiniones. Un articulo de J. Carlos Bermejo.

Hay treinta y dos millones quinientas mil entradas a día de hoy en Internet sobre el canon digital.

Un batiburrillo de opiniones a favor y en contra, entre periodistas, blogeros, literatos, foros, webs y hasta páginas precisamente dedicadas solo a este tema.

Un caos de confusión en la que nada es lo que parece y lo que parece tampoco llega a ser real.

A pesar de ello, hay gente a quien el canon no le interesa nada…

Para quien sí le interese, recogemos la opinión del director de la Revista Actually Notes, quien precisamente por su condición de difusor de contenidos conoce los problemas que la aplicación o la no aplicación del canon puede acarrear, y una somera exposición de lo que  representa la ley.

Así que ya lo saben, los interesados pueden seguir leyendo…

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Sábado, 19 Enero, 2008 Publicado por alenar | Artículos de Opinión | | No hay comentarios

La Tanda: Razones para una despedida. Por: Olalla Vergara

En esta sección hemos creído conveniente informar de la posible-aún no segura- muerte de un proyecto cultural.

En la ciudad de Vigo se ha venido intentando crear un espacio cultural alternativo a través de los encuentros artísticos que cada fin de semana se llevaban a efecto en distintos locales, por una asociación denominada La Tanda. Dicha agrupación formada por distintos jóvenes promotores culturales, entre los que se encuentra como una de las cabeza visibles Olalla Vergara, al cabo de un año de invitar a artistas plásticos, músicos, escritores tanto poetas como narradores, ha encontrado por una parte el agradecimiento de aquellos a quienes ha dado a conocer y por otra parte todas las dificultades del mundo por parte de los propietarios de locales a ceder, bancos a quienes se quiso interesar en el proyecto y sectores de la cultura oficial que sin duda siguen pensando que nada es cultura a no ser que tenga cámaras de televisión, fotos con el ministro de turno y abrazos al aire del “qué guapo soy y qué mecenas”.

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Viernes, 4 Enero, 2008 Publicado por alenar | Artículos de Opinión | | No hay comentarios

Tres formas de celebrar la Navidad: Puerto Rico, Argentina, Holanda.

 

Hemos pedido a varios escritores que nos relaten cómo se desarrollan las Navidades en los países donde residen. Nos pareció que era una forma, a través de la gastronomía y las celebraciones en torno a un hecho común, de acercar culturas, lugares y formas de sentir. Ahora que vivimos una época de cambios y en muchos casos confrontaciones y desencuentros  creemos que apostar por el conocimiento de países y pueblos lejanos entre sí es la única forma de comprenderlos y comprendernos.

Vienen a escribir sobre  formas de celebrar la Navidad, Carmen Amaralis Vega, Adalberto Beca y Pilar Moreno Wallace, desde Puerto Rico, Argentina y Holanda respectivamente.

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Sábado, 22 Diciembre, 2007 Publicado por alenar | Artículos de Opinión | | 5 comentarios

Una misma luna y dos geografías. Por: Pilar Moreno Wallace

Emigrar tiene mucho de olvido y más de pérdida. Las nostalgias son sólo la parte poética de cada historia personal, antídoto para luchar contra el tiempo que nos roba las imágenes que teníamos de siempre.
Emigrar conlleva la necesidad de sobrevivir en espacios que no son los nuestros; decisión que nos mantiene alerta en tan larga aventura, asimilando los hábitos, el ambiente, las tradiciones y la lengua, sin que se nos exija el sacrificio de la propia identidad. Esta integración concertada entre las dos culturas forma la herencia que se transmite a los que nos siguen, no dejando caer en el olvido el idioma, las costumbres, los sabores de esa otra tierra que las distancia nos hace mítica, preservándola de elementos contradictorios y de perezas. Esta convivencia es trascendental para el entendimiento entre ambas geografías, y ¡quiénes mejor que los hijos -portadores de ambas banderas- para conjugar esas imágenes! Ellos -conscientes de esa dualidad- interpretarán el carácter de los lazos que les unen a sus orígenes sin necesidad de definir, y traducirán en el tiempo más adecuado los sueños de sus padres hasta entablar la deseada relación.
  emil-nolde-mar-al-atardecer.jpg (Emil Nolde: Mar al atardecer)

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Sábado, 8 Diciembre, 2007 Publicado por alenar | Artículos de Opinión | | 6 comentarios

Periodismo virtual y un barrio de Buenos Aires.

Luciana Garcés: El periodismo virtual ya no es anatema

“Con más de 35 años de ejercicio de la profesión sé lo que no es periodismo.”

Conferencia que impartirá Luciana Garcés en Mayagüez, Puerto Rico en el Primer Congreso Internacional de Literatura Virtual

Sigfrido Quiroz: Barrio San Telmo

“En el mismo conventillo habitaba “Don Carlos”, un émulo de Gardel que tarareaba tangos desafinados”

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Sábado, 24 Noviembre, 2007 Publicado por alenar | Artículos de Opinión | | 4 comentarios

La farándula opina (Mariela Alatriste, Victor Lamadrid)

Clones cantando  por Mariela Alatriste.

 

“En estos tiempos, todas las banditas que salen y pululan por doquier, o tienen grandes parecidos o son los clones de bandas ya existentes.”

 

Cómo interpretar sin morir en el Intento por Víctor Lamadrid

 

“La gente cree que el dinero que se gana actuando debe ser vamos… incalculable”

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Viernes, 9 Noviembre, 2007 Publicado por alenar | Artículos de Opinión | | 3 comentarios

Patinir: Un peregrino en sus telas: Por: Pilar Moreno Wallace.

paisaje-con-san-jeronimo.jpg (Patinir: Paisaje con San Jerónimo)

Si Patinir hubiera vivido hoy se habría convertido en un peregrino compulsivo, pero entonces el viajar tenía sus inconvenientes, y la mayoría de los que lo hacían no tenían la seguridad de llegar a su destino. A pesar de esto estaban en boga las peregrinaciones a uno de los tres lugares que en aquel tiempo se consideraban como destino espiritual: Roma, Jerusalén o Santiago. De Patinir no se tiene conocimiento de que hiciera una de ellas, aunque se sabe bien poco de su vida. Lo que nos transmite la historia es que transcurrió en Amberes y que la única salida que realizó fue a Génova. Pero no nos dice nada de cómo era él en realidad, de su carácter, de cuales eran sus sueños. Sólo por las imágenes que sus obras nos hacen llegar podemos intuir su interés por los paisajes, su dedicación al estudio de la naturaleza, y sobre todo nos muestran la fantasía de su imaginación que le hizo ser poeta de sus pinceles. Estoy convencida de que Patinir -inspirado en las zonas rocosas de su tierra natal, el valle del Maas- hizo posible sus deseos de viajar a través de la magia y misterio que plasmaba en sus telas. No podía ser de otro modo.

 

De la mano de Patinir ha entrado en el museo la inmensidad de la naturaleza desplazando el horizonte y haciéndose protagonista. Sus obras están trabajadas minuciosamente. Para ello el pintor -dando siempre al paisaje el papel principal- crea un decorado de figuras, rocas, árboles, edificios, objetos, con los que nos cuenta -con un carácter simbólico- lo que el artista verdaderamente desea. Quizás se puede pensar que sus imágenes sólo satisfacían su curiosidad por la naturaleza, cosa natural en la época que le tocó vivir, y que en lo imaginado de sus creaciones podría verse el interés por los nuevos espacios descubiertos y conquistados. Uno de los mejores ejemplos de esa obsesión por embellecer la naturaleza es Paisaje con San Jerónimo. Marrones, verdes, y azules donde el blanco hace resaltar la línea alta del horizonte, son los colores en este bello cuadro. Un paisaje con contorsionadas rocas y pequeños edificios, en el que la fantasía del pintor se hace presente. San Jerónimo y el león pasan a un segundo plano. Aquí la naturaleza es la protagonista real.

la-huida-a-egipto-patinir.jpg ( Patinir: La Huída a Egipto)

 

 

Sin embargo yo he buscado más intentando descifrar lo que realmente veo en su obra. La magia de Patinir está en dejarnos libre para interpretar sus símbolos, y he creído ver en ellos que, además de esa obsesión por la naturaleza -o quizás por ese mismo motivo- ocultaba el deseo de ser  peregrino a Santiago. En cuadros como “La huída a Egipto” y “San Cristóbal con el Niño” está representado en el bordón -o bastón- el símbolo del caminante. En el bellísimo “Descanso en la huída a Egipto” es curioso comprobar que aparte del bordón, está la calabaza, el saco, la capa y el zurrón. Y por si quedan dudas: no hace falta más que mirar detenidamente el cuadro “La Asunción de la Virgen”. En la parte superior del cuadro, en la esquina de la izquierda y al lado de los medallones, aparece la figura del Santo.

¿No son estos verdaderos símbolos de un sueño? … Es lo que  me hace pensar que Patinir -limitado su espacio a la superficie de las telas- habría sido uno de esos peregrinos que yo he visto en el Camino, si hubiera vivido hoy.

descanso-en-la-huida-a-egipto.jpg ( Patinir: Descanso en la Huída a Egipto)

Sábado, 27 Octubre, 2007 Publicado por alenar | Artículos de Opinión | | 2 comentarios

Peregrinas a Compostela: relato de una peregrinación Por. Pilar Moreno

  (Dedicado a Loreto y Marisabel porque ellas me mostraron su optimismo )

En camino de Santiago

Iba un alma peregrina

 

Una noche tan oscura

Que ni una estrella lucía

 

Por donde el alma pasaba

La tierra se estremecía

 

(romance asturiano)

puerta-platerias.jpg

 

Una de las cosas peores que le puede ocurrir al peregrino en el Camino de Santiago es perder la Credencial. Sin ella no tiene acceso a los albergues, y tampoco conseguirá la Compostela, documento que le acredita el haber hecho el Camino por “devotionis affectu, votti vel pietatis causa” (devoción, voto o piedad). En esto y en otras muchas cosas que aprendí después, no pensaba yo aquel día en Astorga. De momento estaba descubriendo lo dulce de la ciudad: sus famosas mantecadas y demás apetitosas atracciones.

 

A decir verdad, mientras me adormecía en el albergue San Javier con las campanadas que dejaba oír la torre de la catedral, la principal pregunta que entonces me hacía era si mis pies podrían resistir los casi 260 kilómetros que me esperaban hasta Santiago. Mi única hazaña deportiva había sido algunos paseos a lo largo de los canales en el tranquilo paisaje holandés. Poco más había hecho para mi puesta a punto: un buen calzado ya amoldado que no me producía quejas y una mochila que llené bien poco haciendo caso a Machado de ir ligera de equipaje.

 

Acostarse temprano y levantarse antes de amanecer iban a ser las constantes del Camino. Y así empezamos la primera de las once etapas que deberíamos seguir. Hubo subidas y bajadas más o menos fuertes, sol, calor y varias tormentas. Anduve sendas, caminos difíciles y otros que lo fueron menos, carreteras asfaltadas. Atravesé puentes, pasé pueblecitos solitarios con nombres evocadores, ermitas que cobijan imágenes, y pequeñas iglesias con capillas silenciosas, prados, y bosques de robles y castaños, y siempre buscando la flecha amarilla que indicaba la ruta. Al final del día el albergue, la cena, el descanso.

 

Astorga, Rabanal del Camino, Ponferrada, Cacabelos, Trabadelo, Triacastela, Portomarín, Melide, Castañeda, Pedrouzo, … De este constante andar en medio de la naturaleza nace una relación especial con ella que te sensibiliza ante su carácter y sus cambios. Paso a paso la espiritualidad que te inspira el silencio y la contemplación del arte que encuentras en el Camino va diferenciándose de lo material, de lo tangible, y empiezas a interpretar el lenguaje de las piedras centenarias y de los árboles, a descubrir la presencia de símbolos e imágenes.

 

Sin embargo, el Camino me impuso ese período de iniciación que sufren los peregrinos poco acostumbrados, y tuve que esforzar mis piernas a seguir a pesar del dolor y del cansancio. Así me enfrenté a la subida hasta la Cruz del Ferro, que me decepcionó con tantos cachivaches ofrendados, sentimiento tan contrario a lo que me hizo sentir el Bierzo -en el que presentí un mundo encantado- o los suaves paisajes de Galicia y sus interminables corredoiras. Aprendí a descansar lo imposible en incómodas literas, y también me conformé con una colchoneta en el suelo al no tener sitio donde dormir. Me costó esfuerzos llegar a Samos, subir a O Cebreiro, tuve calor y me mojé con las tormentas.

 

El Camino es empeño y dedicación. La peregrinación es tener confianza y convencimiento de llegar. Son peregrinos “los que van a la casa de Galicia” (según Dante Alighieri), pero no todos los que llegan pueden llamarse así. Según el diccionario la palabra “peregrinar” es “andar por tierras extrañas”, pero dudo de que todos los que llegan a Santiago lo hagan de esa manera. He visto peregrinos que tendrán que ser auténticos maratonianos para poder avanzar con esa rapidez si no tienen “algo que les ayude a moverse”. He visto a otros que caminaban tan ligeros de equipaje que no llevaban nada a sus espaldas. Había quienes quedaban atrás magullados y doloridos de pies, y aparecían al día siguiente muchos kilómetros y pueblos más adelante. También una pareja -personajes que parecían salidos de una novela- que se traía unos tejemanejes de idas y vueltas como si jugaran al gato y al ratón. Y no puedo dejar de pensar en aquella peregrina que cargada con una bolsa enorme de aseo, hasta durmió con “rulos” en el albergue. Seguramente que más que peregrinar es hacer lo que se llama turismo.

 

Pero lo que hace tan especial el Camino de Santiago es el sentimiento de hermandad y ayuda que se vive. Esto es más importante que hacer kilómetros y coleccionar sellos en la Credencial. ¡Cómo olvidar aquel día en el albergue de la Xunta en Santa Irene, cómo hacer entender mi desesperación al realizarme que no llevaba conmigo esa Credencial¡ Una sensación de impotencia paralizó mis decisiones. Las perspectivas de alcanzar Santiago sin este “justificante” se disolvían entre lágrimas que no sólo eran del cansancio. Yo ya no estaba en situación de discurrir, pero el único posible sitio donde podría haberse quedado era en Arzúa, en una pequeña capillita donde sellé por última vez. Gracias a la hospitalera del refugio -una maravillosa casa de piedra con ventanas azules- y el guardia de seguridad de la Xunta que -cuando yo creía todo perdido y estaba dispuesta a regresar a casa- recorrió los kilómetros que separaban los dos albergues para entregarme el documento que habían conseguido encontrar. Y gracias también a mi hermana y a mi prima que nunca dejaron de ser optimistas -por lo menos no me lo hicieron notar- y se dedicaron a llamar por teléfono hasta dar con la solución sin hacer caso de su natural cansancio. Todo un ejemplo de hermandad y compañerismo.

 

Después de esto nos quedaba llegar a Santiago de Compostela. Aún nos esperaba una decepción: Monte do Gozo, pero sin gozo ninguno. El monumento conmemorativo de la visita del papa Juan XXIII es verdaderamente horroroso, y la inmensidad fría de lo que llaman albergue nos hicieron pasar sin apenas detenernos. Ya en Santiago se necesita casi una hora desde que pisas la primera avenida hasta que vislumbras las torres de la catedral. Después el callejón de Ánimas, plaza de Cervantes, vía Sacra, calle de Azabachería, plaza de las Platerías y por fin la Plaza del Obradoiro. Sólo entonces restan 33 escalones para llegar al Santo y abrazar su imagen.

portico-mateo.jpg

(Fotografías Copyright. Virginia Seguí Collar © 2007)

Viernes, 12 Octubre, 2007 Publicado por alenar | Artículos de Opinión | | 2 comentarios

Conflictividad y factores de unión de las Lenguas: El Euskera. Por: Mireia.C.Zubiaurre

Toda nación que se precie debe poseer unas bases que sustenten sus principios esenciales, que otorguen sentido a su existencia y fuerza dialéctica para defender sus derechos políticos y sociales. Dichas bases pueden ser inherentes a la nación a la que pertenecen, o bien pueden ser unas características únicas capaces de identificar social, cultural o lingüísticamente a un grupo de personas susceptibles de ser consideradas como nación independiente. Todas ellas, inherentes o no, se complementan entre si ejerciendo de aglutinante para una sociedad que, en su defecto, carecería de carácter e identidad propia.

En el caso del pueblo vasco, estas bases están en tela de juicio por su discutible valor unificador y aunque existen dentro de la sociedad vasca, por diferentes causas históricas son fuente de conflictos y, por lo tanto, una excusa más para aumentar el caos político y social actual.

Como ejemplo de esto tenemos el euskera, una lengua de orígenes aún desconocidos, preindoeuropea, que ha logrado sobrevivir a la influencia de lenguas tan potentes como el latín, a la censura y a determinados planes políticos que parecen estar diseñados para propiciar un paulatino desgaste y posterior desaparición de la lengua de los vascos.

El euskera no solo destaca por su antigüedad o por identificar al pueblo que lo conoce y habla, si no por ser un indicador lingüístico y territorial de lo que el pueblo vasco fue y perdió a lo largo de su historia. En torno al año 1000 de nuestra era el euskera era utilizado en algunas zonas correspondientes a las provincias actuales de Burgos , La Rioja y Huesca; Lingua Navarrorum (lengua de los navarros) la llamó Sancho VI el Sabio a principios del siglo XI; 1545 será el año en el que saldrá a la luz el primer libro en euskera y durante el siglo XVI serán varios los autores euskaldunes que despuntarán por sus escritos, tales como Axular, Oihenart, Lazarraga… Tiempo después se comprobará cómo el euskera va retrocediendo cuando no desapareciendo de manera casi absoluta. No obstante, el golpe de gracia llegó con el franquismo y no es hasta la finalización del régimen dictatorial el momento en el que el euskera renace a la par que lo haría el resto de elementos culturales vascos. Revive tanto dentro del mundo de la literatura como de la música, los medios de comunicación, la educación… Se impulsan actividades a favor de esta lengua ancestral, aumenta considerablemente la impresión de libros en euskera que, por otra parte, alcanzará otros ámbitos como el de la administración o aquellos relacionados con el sector servicios. Aún así existen muchas zonas de Euskal Herria, como en Navarra, en las que ni se habla ni se entiende el euskera, situación esta fruto de una asignación lingüística sin sentido en la que la oficialidad de esta lengua es diferente en la Ribera de la Zona Media o la Montaña.

Tampoco se puede olvidar que en Iparralde, aunque cada vez menos, también se habla euskera y que su más que necesario reforzamiento y preservación se presenta como una oportunidad única para estrechar lazos entre las zonas norte y sur de Euskal Herria.

Sin embargo el euskera, pudiendo ser un potente factor unificador, base esencial de una nación como la vasca, es objeto de desavenencias, tanto a nivel político como social. Poseedora de una historia apasionante, debería de estar más presente en el día a día de la sociedad vasca, de una manera más homogénea (territorialmente hablando), pero también ser respetada y reconocida como lo que es y no por lo que quieren hacer y hacen de ella. Convertirla en un recurso político.

 

 

 

Viernes, 28 Septiembre, 2007 Publicado por alenar | Artículos de Opinión | | 2 comentarios