Librerías: Clandestinos de Sueños.
En literatura los sueños es complicado cumplirlos.
Uno se siente escritor/a quizá desde pequeño/a; o va llegando poco a poco a articular palabras, o de súbito existe un fogonazo, un relámpago, algo que nos descubre a nosotros mismos que las palabras son nuestro aliado, nuestra excusa, nuestra razón de estar en el mundo. Y se sueña poeta, articulista, novelista, se imagina –sin querer reconocérselo- siempre entre libros, textos a publicar, ediciones que leen sus lectores/as…no le mueve lo que llaman “éxito”, sino comunicarse con el resto, expresar su visión del mundo, ficcionalizar su entorno, para quizá así desdramatizarlo, o quizá no, quizá para darlo a conocer tal y como es.
Y mientras tanto uno/a crece. Estudia. Tiene un trabajo que le sirve para ganarse las habichuelas. Pero habitualmente las palabras quedan como una afición “en otra parte”, como eso de lo que no se habla, o que se comenta en un entorno de muy pocas personas. Uno/a tiene un blog y escribe, cuenta, en sus ratos libres, a veces una revista le publica en impreso en una antología, otras sale un collage de cuentos entre varios. Uno/a siente como si estuviera descubriendo América.
Y de pronto, una tarde sin saber porqué, cuando lee la última entrevista al Importante, al Escritor Reconocido, a ese que ha vendido doscientos mil ejemplares de su última y Prestigiosa Novela, siente que es inútil. Porque uno/a ya ha ido con su “antología” a ofrecerla a librerías Importantes, y sabe que en el sótano de tales librerías permanecen los quince escasos ejemplares que llevó ante la mirada condescendientemente paternalista del librero que jamás pondrá su antología en el escaparate para luego poder devolvérsela y decirle “es que no se vendió nada”.
Hasta que un verano como si el mundo se hubiera vuelto majareta, igual que uno, se abre un Espacio único y distinto.
Un espacio Clandestino, para los clandestinos de sueños. Un lugar libre donde reconocerse en las imaginaciones, una Librería distinta.
La Librería.
Mañana, la Librería La Clandestina cumple un año de vida; en él ha conseguido que los clandestinos de sueños que son los escritores, los que no tienen trescientos mil ejemplares vendidos, ni marketing oficial, ni espacio en la portada de los periódicos puedan seguir creyendo en ellos mismos ; puedan tener un estante “para ellos”, puedan saber que sí, que su literatura merece tanto la pena como la del “Consagrado”.
Mariano Vega, Carlos y Sara llevan un año luchando porque los clandestinos tengan un lugar bajo el sol de la Escritura.
Y mañana desde las siete lo celebran a lo grande, en la calle La Palma 49, con la presentación del nuevo libro de Elena Casero y entre gente clandestina, variopinta y artista.





Gracias a Alenarte por todo. Creo que no puedo resumir más lo que siento.
¡Felicidades! para la Clandestina y para sus impulsores, que vuestros sueños se cumplan y sean muchos más los años que podamos celebararlos con vosotros.
Un abrazo
Asistí a la presentación del libro de Elena Casero en Valencia (de hecho os he descubierto buscando algo relacionado con ella) y aprovechando una semana que tengo ahora de vacaciones lo leeré con gusto anticipado.
Un gusto también el haber topado con esta(s) revistas,.