Cine Español: “Las que tienen que servir”. Por Lucia Aragón
Un producto de una época en la que España estaba luchando por resurgir…
Sinopsis:
Juana y Francisca están sirviendo en casa de los Stevens, un matrimonio americano. Las dos tienen novio, uno es huevero y otro transportista con motocarro propio. Y ambos con un concepto totalmente totalitario y machista respecto a las relaciones hombre-mujer. Las muchachas también tienen dos pretendientes americanos destinados en la Base Americana de Torrejón. El conflicto está servido. Con quien se quedarán…
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Las que tienen que servir pertenece hoy en día a ese amplio grupo de películas olvidadas del cine español. Un producto de una época en la que España estaba luchando por resurgir, por salir adelante lo más rápido posible y subirse de una vez por todas al carro de la modernidad.
Obtenemos con esta película un panorama de esa sociedad, sencilla y un tanto “cateta” que comienza a abrir los ojos al modo de vida moderno, “personificado” en este caso por la vida en una base militar americana. En paralelo asistimos a una progresiva liberación femenina y a su incorporación el mundo del trabajo que encuentra uno de sus primeros huecos en el servicio domestico. Juana y Francisca, tienen así la oportunidad de conocer y envidiar una vida y una casa moderna como la de los Stevens… En aquellos momentos el efecto de entrar en una cocina supertecnológica americana no era tan distinto que entrar en una casa del futuro.
El modo de vida americano fue una fuente importante de inspiración y aspiración y muchos de sus diseños clásicos formaron parte de los sueños de muchos ciudadanos sencillos.![]()
Durante la Guerra Fría las necesidades geoestratégicas de EE.UU. le hicieron colaborar con España. Poco a poco las relaciones se fueron templando hasta que en 1959 se da el último paso para establecer bases militares en España. Esta decisión marcará un avance en cuanto a la apertura internacional del régimen franquista. En este sentido las bases americanas sirvieron como un importante foco de conocimiento para los avances modernos y de entrada de objetos de uso cotidiano en la vida del español medio… desde los vaqueros hasta novedosos artículos higiénicos como “el tampax”… pasando por las trituradoras, nuevos electrodomésticos…![]()

De 1953 a 1974 la industria española aumentó su tasa anual enormemente en comparación con las décadas anteriores. Satisfechas a un nivel superior las necesidades de alimentación y vestido, las aspiraciones se centran en hacer la vida más llevadera y el énfasis de la producción pudo, entonces desplazarse de los bienes de consumo perecedero a los de consumo duradero. Así, los objetos más representativos de la nueva era fueron los electrodomésticos, que aligeran las tareas del hogar, y el automóvil, que otorga más amplia libertad de movimientos. No hubo que inventar nada. Una vez asegurada la demanda, las grandes marcas corrieron a instalarse en España.
La década de los 60 supone para España el momento en que se vivió el verdadero arranque del diseño industrial, favorecido principalmente por dos circunstancias: por un lado la aparición de un reducido pero selecto grupo de activistas que tomarán conciencia de la importancia de la nueva disciplina, y por el otro el espectacular cambio que experimentó la situación económica, gracias a los planes de desarrollo que acabaron con la autarquía. Las primeras actuaciones a favor de la causa del diseño corrieron a cargo de pequeñas entidades, como el SEDI y el ADI FAD.
Mas tarde aparecieron iniciativas oficiales, como concursos y premios organizados por el Ministerio de la vivienda con el objetivo fundamental de suplir la escasa oferta del mueble práctico y económico. Se fundaron las primeras escuelas dedicadas al diseño industrial. las primeras ediciones y revistas especializadas. Cataluña fue un importante centro para esta revolución… Pero también Madrid, el País Vasco o Galicia.
Esto es lo que la película, con todas sus limitaciones de época, intenta reflejar a través de la particular visión subjetiva de “las que tienen que servir”; ancladas quizá en sus valores tradicionales y a la vez representantes de un mundo que se intentaba abrir a otras realidades, que, en este caso representaba la sociedad de “los americanos”.





Me acuerdo perfectamente de esta película, creo que se considera ya un clásico del cine español de aquella época, y no es para menos.
Por lo demás tu artículo, Lucía, me parece estupendo, es como dar un paseo por nuestra historia reciente de aquel tiempo pasado que no necesariamente fue mejor…
Emma