Cine Clásico: “Repulsión” de Polanski. Por: Lucía Aragón.
Lo cierto es que, con esta película todavía hoy no tengo muy claro si me gustó o no, pero creo que eso importa poco ya que con el cine pasa, o debería pasar, lo mismo que con el arte: los gustos personales no son relevantes. Me parece más correcto decir que es, como mínimo, una película interesante.
Para los que no la hayan visto diré que en resumen es la historia de una mujer, o mejor dicho una chica, a la que le atemorizan los hombres, y de cómo se enfrenta a su miedo. Quizás parezca una síntesis excesiva, pero en realidad es que pasa poco más. Lo que no acabo de decidir es si esto es algo positivo, o negativo para la película. En principio me pareció que le faltaba argumento, pero tal vez es que no había nada más que contar; nada más que la historia de un miedo y de cómo este evoluciona, prescindiendo de un antes y un después: en ningún momento se nos cuenta de donde viene ese temor (aunque se intuye, no queda claro hasta el plano final), ni qué pasará después con la chica… eso no es lo que importa, sino el miedo en cuestión.
Nos presentan a una mujer que no es capaz de entenderse así misma, que no sabe relacionarse con los demás y está obsesionada. Lo único que la hace reaccionar es el miedo: de si misma, de estar sola y de los hombres, se quita de encima lo que lo produce (los hombres), sin darse tiempo siquiera a valorar las intenciones del individuo…
Vemos así como el miedo cambia a la gente y hace que una mujer no llegue nunca a madurar adquiriendo comportamientos totalmente infantiles. Al observarla, en ningún momento nos sentimos frente a una persona adulta, sino más bien frente a una adolescente o incluso una niña: extremadamente dependiente de su hermana, con mucho miedo a quedarse sola, curiosidad por los hombres pero a la vez un terror que no puede superar, envidia por las mujeres que sí lo consiguen…

Esa mentalidad infantil es la misma que explica su actitud al quedarse sola y el desenlace final. Cuando su hermana desaparece también desaparece el único elemento de autoridad que hay en su vida, ya que ella carece de él. Pierde el control: desaparecen las reglas de higiene (no le importa tener la casa hecha un asco, ni llevar una cabeza de conejo medio podrida en el bolso) y también los principios éticos: deja de distinguir entre el bien y el mal y actúa por motivaciones egoístas…
El miedo que siente, es un miedo especial: no es miedo puro sino que se mezcla con la Repulsión; sentimiento que quizás no se deja ver claramente en la actuación de C. Deneuve, pero sí en el lenguaje formal y el sistema narrativo. Una de las primeras cosas que me planteé al acabar la película fue: ¿se podía haber elegido un título más apropiado? Resulta sorprendente cómo el director consigue situar al espectador en el lugar de la protagonista y hacerle ver el mundo a través de sus ojos. Incluso más, consigue que nos sintamos como ella: agobiados, angustiados, asqueados. Nos convertimos en ella y compartimos su hipersensibilidad ante los sonidos, los acontecimientos e incluso, de algún modo, ante el tacto… Al menos, yo me sentí por momentos una verdadera “misántropa”.
Es también muy interesante ver cómo el miedo se extiende, es una emanación de la protagonista (ya que todo está en su cabeza) y se va expandiendo hasta que la propia casa cobra vida y la ataca. La escena del pasillo, es uno de los puntos culminantes tal vez por su cercanía. ¿Quién no ha temido, en un momento de su infancia, traspasar el pasillo de casa para ir al baño o a la cocina? Todos hemos tenido ese sentimiento ilógico que nos hace temer un pasillo oscuro, a pesar de que, en el fondo, sabemos que está vacío. En ella todo esto llega al extremo… La casa cobra vida, la acosa, y a veces incluso se confunde con ese hombre imaginario (recuerdo de la infancia) que abusa de ella por las noches
Para terminar, no quiero dejar de comentar el plano final que comienza siendo una vista general de una de las habitaciones de la casa para ir centrándose en un detalle: Una foto. Resulta realmente impactante la mirada de esa niña rubia, que inmediatamente identificamos con la protagonista, hacia el hombre (probablemente su padre). En ella se aclaran las pocas dudas que quedaban sobre el origen del miedo, pero aún más, se expresa ese miedo en su totalidad. Esa mirada consigue resumir y rematar la película en un solo instante.
Nombre: Repulsión (B/N)
Año: 1965
Nacionalidad: Francesa
Director: Roman Polanski
Intérpretes: Catherine Deneuve, Ian Hendry, John Frasere.





A mí – miedosa por antonomasia- esa película me produjo tal pavor que aún si transito por un pasillo a oscuras imagino manos que me van a tocar…
¿ Y de la cabeza de conejo muerto metida en un bolso, qué me dices…?
Cariños Lola