Alenarte

Revista de actualidad cultural y artística

Secciones y Premios

Bienvenidos/as al número trece (ejem) de Alenarte. Hemos preferido saludarles en “Novedades por si acaso” porque tenemos algunas novedades y algún acaso que contarles y así dejamos a las Actualidades vivir su vida con tranquilidad, que para eso están.

Las primeras novedades las estarán ustedes casi comprobando nada más aterrizar en la Revista. Verán que se ha cambiado un poquito la configuración; obra todo ello de nuestro diseñador en la sombra, al que, ya que estamos, aprovechamos para agradecérselo mucho y prometer…que le daremos más trabajo todavía.

En segundo lugar, notarán también que Alenarte crece; no sólo en número de lectores, en número de visitantes, sino también en Secciones.

Aparecen dos nuevas Secciones, que responden a dos intereses muy estilo Alenarte. En primer lugar ReciclArte, sección que llevará Olga Muñoz, escritora y colaboradora de muchos proyectos comunes durante años, y que ahora les dará una visión distinta del mundo habitual, una manera de mirar, una forma de ver diferente sobre temas, sucesos, actos y cosas que – muy a menudo- pasan desapercibidos. Si hay alguien que sepa mirar y ver, se llama Olga Muñoz, y de esa mirada disfrutaremos todos.

La segunda Sección SinArrinconArte, se compone de una serie de colaboradores habituales de Alenarte, que, desde distintos espacios geográficos, y diferentes prismas, nos irán dando su particular visión acerca del arte y la literatura  en general; recibirán ustedes artículos, noticias, creaciones originales, propuestas, todo encaminado a dotar a la Revista de un abanico de miradas en una misma sección. Por ello, no siempre aparecerán los mismos autores, pudiendo aparecer todos, alguno, o uno solo de ellos, según la dinámica de la Revista lo exija. Por ello también, la Sección no está cerrada aún; esperamos que se produzcan varias incorporaciones más los próximos días.

 

Y ahora…no, ahora todavía no es el momento de que se dediquen a leer las demás secciones, porque en tercer lugar tenemos que darles una NOTICIA.

Ejem…Pongámonos serios…Muy serios…

¿Ya se han puesto ustedes serios?…

Les veo con la cara muy risueña, y la cosa es muy seria:

A Alenarte le han dado el Premio al Blog Solidario, hace unos quince días, en palabras de quien nos lo dio por “la información cultural que nos brinda y por la variedad de contenidos que ofrece.”.

Alenarte comparte este premio con: Otras Lenguas, Otros Paisajes del Forum Letras Libres.

 http://otraslenguasotrospaisajes.wordpress.com/

 

(De la misma dirección que quien dirige esta Revista) por: su aportación cultural y defensa y difusión de las lenguas minoritarias, y con:

 

 Mujer, Arte  y Literatura http://seguicollar.wordpress.com/ , dirigido por la  historiadora Virginia Seguí Collar.  En este último caso el Premio se otorgó por: su defensa del mundo femenino y darnos a conocer tantas historias de mujeres célebres, así como de sus obras.

 

Recibimos este Premio al Blog Solidario de la escritora Emma Rosa Rodríguez, a quien le fueron premiados sus blog:

 Opiniones de un ama de casa http://emmarosarg.blogspot.com/, y:

 Personajes, mitos y leyendas, de Letras Libres,

 

http://www.personajesyleyendas.blogspot.com/.

 

Puestos al habla con la Directora de Mujer, Arte y Literatura, hemos querido pasar el testigo de Premio al Blog Solidario a un blog desconocido por muchos, pero merecedor de difusión y reconocimiento por su labor de testigo en la memoria del pueblo cubano.

Un blog principalmente de fotografía, que, bajo unas condiciones adversas de trabajo y de vida, no pierde el entusiasmo por la creación ni la fe en que el arte también contribuye  a hacer un mundo mejor y más vivible. Es el blog del artista Ginle Cubillas, http://cubasalitreysal.blogspot.com/  “Cuba, Salitre y sal”.

 

Alenarte agradece este Premio a quien se lo dio; es un lujo contar con lectores así de generosos.

 

 

 

 

Viernes, 12 Octubre, 2007 Publicado por alenar | Novedades por si Acaso... | | 1 comentario

Arte Callejero, Cuentistas y Pintores.

Buenos trece tengan ustedes…como ya las novedades se las cuento más arriba, directamente les digo que crucen los dedos (por el numerito tan señalado), que se preparen y que se dispongan a hacer en esta Sección cuatro viajes sin moverse del asiento. Cuatro viajes a cuatro lugares con especial significación: La Coruña, Alcalá de Henares  Buenos Aires y Bilbao.

Porque ahí es donde nos vamos; de la mano de una exposición de esculturas en la calle, unos cuentistas con muchísimo cuento,  una pintora con novedades, y una retrospectiva del pintor Nicolás Martinez Ortíz, bilbaino del que se cumple ahora el centenario de su nacimiento.

Les invito a disfrutar de Igor Mitoraj, el grupo Légolas,  Susana Beibe, y el vizcaíno Martínez Ortíz.

¿Nos siguen?…

Pues denle a la teclita…

Lee más »

Viernes, 12 Octubre, 2007 Publicado por alenar | Actualidades varias | | 1 comentario

Peregrinas a Compostela: relato de una peregrinación Por. Pilar Moreno

  (Dedicado a Loreto y Marisabel porque ellas me mostraron su optimismo )

En camino de Santiago

Iba un alma peregrina

 

Una noche tan oscura

Que ni una estrella lucía

 

Por donde el alma pasaba

La tierra se estremecía

 

(romance asturiano)

puerta-platerias.jpg

 

Una de las cosas peores que le puede ocurrir al peregrino en el Camino de Santiago es perder la Credencial. Sin ella no tiene acceso a los albergues, y tampoco conseguirá la Compostela, documento que le acredita el haber hecho el Camino por “devotionis affectu, votti vel pietatis causa” (devoción, voto o piedad). En esto y en otras muchas cosas que aprendí después, no pensaba yo aquel día en Astorga. De momento estaba descubriendo lo dulce de la ciudad: sus famosas mantecadas y demás apetitosas atracciones.

 

A decir verdad, mientras me adormecía en el albergue San Javier con las campanadas que dejaba oír la torre de la catedral, la principal pregunta que entonces me hacía era si mis pies podrían resistir los casi 260 kilómetros que me esperaban hasta Santiago. Mi única hazaña deportiva había sido algunos paseos a lo largo de los canales en el tranquilo paisaje holandés. Poco más había hecho para mi puesta a punto: un buen calzado ya amoldado que no me producía quejas y una mochila que llené bien poco haciendo caso a Machado de ir ligera de equipaje.

 

Acostarse temprano y levantarse antes de amanecer iban a ser las constantes del Camino. Y así empezamos la primera de las once etapas que deberíamos seguir. Hubo subidas y bajadas más o menos fuertes, sol, calor y varias tormentas. Anduve sendas, caminos difíciles y otros que lo fueron menos, carreteras asfaltadas. Atravesé puentes, pasé pueblecitos solitarios con nombres evocadores, ermitas que cobijan imágenes, y pequeñas iglesias con capillas silenciosas, prados, y bosques de robles y castaños, y siempre buscando la flecha amarilla que indicaba la ruta. Al final del día el albergue, la cena, el descanso.

 

Astorga, Rabanal del Camino, Ponferrada, Cacabelos, Trabadelo, Triacastela, Portomarín, Melide, Castañeda, Pedrouzo, … De este constante andar en medio de la naturaleza nace una relación especial con ella que te sensibiliza ante su carácter y sus cambios. Paso a paso la espiritualidad que te inspira el silencio y la contemplación del arte que encuentras en el Camino va diferenciándose de lo material, de lo tangible, y empiezas a interpretar el lenguaje de las piedras centenarias y de los árboles, a descubrir la presencia de símbolos e imágenes.

 

Sin embargo, el Camino me impuso ese período de iniciación que sufren los peregrinos poco acostumbrados, y tuve que esforzar mis piernas a seguir a pesar del dolor y del cansancio. Así me enfrenté a la subida hasta la Cruz del Ferro, que me decepcionó con tantos cachivaches ofrendados, sentimiento tan contrario a lo que me hizo sentir el Bierzo -en el que presentí un mundo encantado- o los suaves paisajes de Galicia y sus interminables corredoiras. Aprendí a descansar lo imposible en incómodas literas, y también me conformé con una colchoneta en el suelo al no tener sitio donde dormir. Me costó esfuerzos llegar a Samos, subir a O Cebreiro, tuve calor y me mojé con las tormentas.

 

El Camino es empeño y dedicación. La peregrinación es tener confianza y convencimiento de llegar. Son peregrinos “los que van a la casa de Galicia” (según Dante Alighieri), pero no todos los que llegan pueden llamarse así. Según el diccionario la palabra “peregrinar” es “andar por tierras extrañas”, pero dudo de que todos los que llegan a Santiago lo hagan de esa manera. He visto peregrinos que tendrán que ser auténticos maratonianos para poder avanzar con esa rapidez si no tienen “algo que les ayude a moverse”. He visto a otros que caminaban tan ligeros de equipaje que no llevaban nada a sus espaldas. Había quienes quedaban atrás magullados y doloridos de pies, y aparecían al día siguiente muchos kilómetros y pueblos más adelante. También una pareja -personajes que parecían salidos de una novela- que se traía unos tejemanejes de idas y vueltas como si jugaran al gato y al ratón. Y no puedo dejar de pensar en aquella peregrina que cargada con una bolsa enorme de aseo, hasta durmió con “rulos” en el albergue. Seguramente que más que peregrinar es hacer lo que se llama turismo.

 

Pero lo que hace tan especial el Camino de Santiago es el sentimiento de hermandad y ayuda que se vive. Esto es más importante que hacer kilómetros y coleccionar sellos en la Credencial. ¡Cómo olvidar aquel día en el albergue de la Xunta en Santa Irene, cómo hacer entender mi desesperación al realizarme que no llevaba conmigo esa Credencial¡ Una sensación de impotencia paralizó mis decisiones. Las perspectivas de alcanzar Santiago sin este “justificante” se disolvían entre lágrimas que no sólo eran del cansancio. Yo ya no estaba en situación de discurrir, pero el único posible sitio donde podría haberse quedado era en Arzúa, en una pequeña capillita donde sellé por última vez. Gracias a la hospitalera del refugio -una maravillosa casa de piedra con ventanas azules- y el guardia de seguridad de la Xunta que -cuando yo creía todo perdido y estaba dispuesta a regresar a casa- recorrió los kilómetros que separaban los dos albergues para entregarme el documento que habían conseguido encontrar. Y gracias también a mi hermana y a mi prima que nunca dejaron de ser optimistas -por lo menos no me lo hicieron notar- y se dedicaron a llamar por teléfono hasta dar con la solución sin hacer caso de su natural cansancio. Todo un ejemplo de hermandad y compañerismo.

 

Después de esto nos quedaba llegar a Santiago de Compostela. Aún nos esperaba una decepción: Monte do Gozo, pero sin gozo ninguno. El monumento conmemorativo de la visita del papa Juan XXIII es verdaderamente horroroso, y la inmensidad fría de lo que llaman albergue nos hicieron pasar sin apenas detenernos. Ya en Santiago se necesita casi una hora desde que pisas la primera avenida hasta que vislumbras las torres de la catedral. Después el callejón de Ánimas, plaza de Cervantes, vía Sacra, calle de Azabachería, plaza de las Platerías y por fin la Plaza del Obradoiro. Sólo entonces restan 33 escalones para llegar al Santo y abrazar su imagen.

portico-mateo.jpg

(Fotografías Copyright. Virginia Seguí Collar © 2007)

Viernes, 12 Octubre, 2007 Publicado por alenar | Artículos de Opinión | | 2 comentarios

Textos creativos de Sagrario Hernández, Rolando Revagliatti.

 Efecctu.   Por: Sagrario Hernández

Caminarás descalzo sobre cristales,

se desgarrará tu piel y tus tendones

quedarán al descubierto,

pero eso no te hará llorar.

 

Podrás mirar al sol de frente,

tocar sus flamas con tus manos,

ahogarte en todas las aguas,

pero eso no te dará la muerte, ni el dolor te dará.

 

Podrás ver más allá de los ojos,

mirarte en los espejos oscuros,

saborear los líquidos más amargos,

pero eso no alterará tu gesto.

 

Podrás sentirte solo en los desiertos,

más solo aún en las ciudades,

única cosa sin destino ni salida en un mundo irreal,

pero eso no llamará a la locura.

 

Podrás sentir que toda tu materia es devorada por los perros salvajes,

que no hay padre ni madre que acuda a tus gritos,

que no hay vestidos que cubran desnudeces para tu pobre cuerpo,

pero eso no vencerá tus ansias de hallar

una sola palabra que defina

aquello que tú eres

cuando te ha abandonado

la dignidad de ser

 

lo

                   que

se                                es.

Ignorarte es haber nacido de la muerte del olvido

al dolor de la memoria.

 

 

Cuento corto  por: Rolando Revagliatti

En sus cuentos -me refiero a mi hija-, que son breves, hay misterio, suspenso. Y siempre mata a alguien. Acababa de leerme el último, y en ese, moría el protagonista. Le dije: ¿Por qué no hacés que siga vivo? Ella me explicó: No me salía, no sabía cómo continuar, me cansé y, además, ya estuve mucho rato. Le sugerí: Seguí escribiéndolo mañana. Dijo: No; porque es un cuento corto.

 

 

Retazo  por: Rolando Revagliatti

 

 

Nació por vía de cesárea Cristina, único descendiente que tuvieron sus padres. El nombre lo improvisaron de apuro, por así decir; lo extrajeron de una criteriosa galera, tras evaluar la armonía fonética junto al apellido. Aguardaban a Juan Ramón Ernesto e irrumpió Cristina. El desencanto se fue desplegando corrosivo en sus ánimos.

La niña, alumna aplicada, fantasiosa y fácilmente ridiculizable, encorvaba la espalda, fruncía los labios cuando se concentraba, bizqueaba a veces y, adolescente ya, padecía ataques de picazón, o lloraba.

En procura de reducir fatigosa gimnasia (contar paradas de colectivos, o perros, o automóviles con tales o cuales características), ritos incoercibles (sentarse durante unos instantes en determinado sillón, antes de tomar la merienda), sueños repetitivos (su madre obstinándose en ofrecerle muestras de comprensión y cariño), concurrió a un curso de control mental que promocionaban por radio. En esas estaba, cuando ella y el licenciado que dictaba el curso se enamoraron. Sin tropiezos accedieron al altar; y ahora, él la embarazó y la tiene ilusionada con que por fin nacerá Juan Ramón Ernesto, una generación después. Retazo de vida.

 

 

Viernes, 12 Octubre, 2007 Publicado por alenar | Colaboraciones originales | | 2 comentarios