Textos Creativos de Emma Rosa Rodriguez y Andrea Uña (”Frida”)
La fuente del Bruxo: Por Emma Rosa Rodríguez
Hace unos días, escuchando un comentario sobre fuentes, me vino a la memoria mi propia infancia, alrededor de mi fuente, en Luarca, Asturies…
La llaman La fuente del Bruxo…y por algo será…ésta es su historia, al menos como yo la he vivido.
Está ubicada en una calle con uno de esos nombres ilustres, pero todos en el pueblo la conocíamos como la calle de la Fuente; mi calle, dónde yo nací, en esa época en que nacer era un acontecimiento tan natural que se hacía en la propia casa, entre caras conocidas, y no entre extraños en un frío hospital.
Es una fuente mural que fue construida en el año 1764 sobre los restos de una antigua medieval, es de estilo neoclásico y está rematada por un frontón triangular.
Reconstruida en el siglo XVIII, al estar situada a un nivel inferior que el resto de la calle se descendía para coger agua por una gran escalinata, y estaba rodeada de bancos de piedra y una gran alameda. Pero los años y el “progreso” fueron comiéndole terreno, y los árboles y los bancos se trocaron en casas, achicándole más cada vez el espacio y enclaustrándola hasta convertirla en lo que es en la actualidad casi un simple recuerdo debajo de un edificio: unos aprisionados escalones que dan paso a la pileta y el frontal con sus cuatro caños mudos y resecos como un viejo encorvado que se hubiera olvidado de reír y hasta de vivir.
Pero yo, de lo que quiero hablar, no es del ahora sino del ayer, cuando la fuente cantaba alegremente y los chiquillos del barrio jugábamos a su vera, aquellos juegos de entonces, y entre carrera y carrera de bicis o de patines, entre salto y salto de la comba o mientras decidíamos si escoger entre el escondite inglés o el tradicional bajábamos a refrescarnos y a echar unos traguitos de la riquísima agua que de ella manaba.
Recuerdo también los agostos, cuando venían mis primas a veranear y nuestra misión era ir a buscar agua con grandes botellones para la comida. En una de esas idas, cuando yo aún era bastante pequeña queriendo demostrar que también yo podía agacharme y coger agua en una botellita, tanto me acerqué al borde que me resbalé y me caí de cabeza, no me ahogué, evidentemente, pero el susto fue tremendo según me contaron.
En mi pueblo, durante el verano, casi cada barrio tenía su noche de verbena, con orquesta y baile incluido, la nuestra era la noche de San Pedro, y la víspera se engalanaba la calle para la ocasión, todos los vecinos esperábamos con gran ilusión la fecha y rezábamos para que no lloviera y se nos aguara la fiesta, aunque a mí se me aguó un año. Tenía yo catorce años, y por culpa de una de esas estúpidas gripes primaverales me tuve que quedar en casa con fiebre, llorando y oyendo la música desde la cama.
Se llama La Fuente del Bruxo porque contaba la tradición que estaba hechizada por un brujo y que todos los forasteros que venían a Luarca y bebían de su agua acababan casándose en el pueblo con una luarquesina. Y la verdad es que yo puedo dar fe de que conozco varios casos, entre ellos me cuento yo misma, mi marido bebió de la fuente la primera noche de su estancia en Luarca cuando lo conocí y eso que se lo advertí antes de que lo hiciera, pero se rió de mí y dijo que tenía sed y que eso eran tonterías, bueno, nos casamos a los años y han transcurrido muchos agostos desde entonces…
Ahora vivo en otro lugar de Asturias, pero cada vez que voy a mi pueblo y me asomo a la barandilla de la fuente y la veo tan chiquita, tan escondida, tan callada, no puedo evitar que la nostalgia me invada y me lleguen los ecos del agua cantarina y las risas de los niños de entonces.
Hoy, por otra de esas casualidades, me acabo de enterar de que el Ayuntamiento ha decidido restaurarla y trasladarla a otro lugar, aunque a muy pocos metros de donde está y volver a darle parte del antiguo esplendor, yo no sé como quedará, ni sé tampoco si volverá a brotar agua de sus cuatro caños, pero confío en que el resultado sea el esperado por todos los que nacimos y crecimos a su vera.
Y me pregunto, si una vez restaurada, el bruxo volverá a hechizarla para seguir cumpliendo con la antigua tradición…
En el Mar: Por Andrea Uña ( “Frida”)
El mar está tranquilo, calmo,
se columpia en las rocas.
Las rocas se derriten por sus
caricias, que parecen insuficientes,
para sostener este amor que pesa
tanto, que alberga tanto deseo.
El cielo se va por momentos,
seguro a observar los juegos
de otros enamorados.
La luna descarada se sonríe;
el sol que no puede mostrarse
se escapa y con su deseo
quema el cielo.
Y mis labios y tus labios
y mi pasion en tus labios…
Y mi imaginación en tus labios…
Y el mar se desata y las rocas
se incendian
y el cielo pierde el control entre
las llamas.
Y tus labios y tus besos,
y tu boca
y tus ojos
y las gaviotas enloquecen
y la luna se acelera
y el sol sigue descontrolado.
Y mis labios,
y tus labios,
y mi cuerpo,
y tus manos,
y el deseo que crece
y estalla en los ojos.
Y la luna se esconde,
y la isla nos mira,
y te observo
y deseo cada poro,
y me arde el cielo
de mi boca, y mi lengua
se lanza como miles de olas
intentando sofocar mi fuego.
Y mis labios,
y tus labios,
y tu cuerpo
y mi cuerpo
y mi deseo
y pienso….
¡Cuanto te amo!





Un poema que va “in crescendo” según lo vas leyendo; desde ese mar tranquilo y calmo del principio hasta la “marejada de pasiones” que se desata al final…
Sugerente y descriptivo a la vez, Andrea, o Frida.
Un saludo desde Asturias
Emma
Qué interesante la leyenda (o historia) de la Fuente del Bruxo. La verdad es que hay una verdadera riqueza en este género. Por eso es tan importante que se conserven y se den a conocer. Gracias, Emma, por el trabajo.
Enma, Andrea, gracias por este rato.
Sagrario.
Soy yo, hermana, conmocionada porque estando a ochocientos kilometros de Luarca, acaba de salpicarme un chorro burlón del agua mítica de la fuente del Bruxo. El agua brotó de la pantalla del ordenador al igual que del volcán mudo de nuestra infancia compartida; ese volcán de la niñez replegado hasta que un súbito movimiento sísmico desata su erupción.
A medias de leer tu texto salté de la silla y fui a buscar consuelo para la nostalgia en los brazos de Antonio porque un agua llamó a otra y a los cuatro caños de la fuente se sumaron los dos caños perplejos de mi cara.
Cuantos recuerdos de la fuente el bruxo, de la verbena de San Pedro, de cortejos galantes de algún pretendiente precoz vigilado por la tierna mirada de padres ataviados con sus mejores galas para la ocasión, de músicas y algarabías tamizadas al otro lado de la ventana donde recuerdas llorar porque los mocos y la fiebre te obligaban a perderte lo mejor del verano aún sin estrenar.
Yo también fuí a darme de bruces en esa fuente una tarde de invierno crudo tras soltarme de la mano de tía Carmen; iba embutida en lana blanca hasta las cejas como un enano oso polar. Creo que Merce y Fermín también probaron esa experiencia.
Todos queremos regresar allí, a la fuente de la que mana la vida y la memoría de los que se fueron. Seguro que bajo la mirada de mamá y abuelita los cuatro seguimos jugando y chapoteando en la fuente del Bruxo.
Tu texto me ha encantado y conmovido.
Muchísimos besinos
gracias, por ver el poema en tu revista, ha sido un lujo… gracias de verdad.
besos..
andrea.
Me llamo Néstor, y soy el concejal de cultura del Ayuntamiento de Valdés, este viernes 5 de junio de 2009 a las 12 del medio día inauguramos la recuperación de la Fuente del Bruxo, acompañada de gaita y poemas. Espero que cuando tengan ocasión de verla les guste en su actual lugar, muy próximo al enterramiento que padecía, junto al río Negro, rodeada de sus poemas y manando agua (potable), ya que las antiguas corrientes se perdieron, pero con toda seguridad la magia perdura para todos en un lugar preferente que se merece en Luarca.
Luarca siempre les espera, reciban un cordial saludo.
Hola chicas,he entrado en esta rivista por casualidad y me encuentro con el blog de las hijas de mi querida amiga Merce,me alegro mucho que sigáis la trayectoria de tu madre. Hoy me ha tocado recitar el poema que os adjunto,en la inauguración del nuevo emplazamiento, donde también hay un anexo dedicado alos poetas Valdesanos. Para no extenderme mucho, voy a pasaros uno de los poemas (el mio)que con gran brillantez, publico y gaitas, ha tenido este evento.
A LA FUENTE DEL BRUXO
Junto a este rio Negro Valdesano,
renace con magia y poesía,
realzando este rincón bello,
la fuente que embrujaba
con el agua que fluia.
Ya, no se encontrará encajonada,
ya, no estará triste y silenciosa,
el sol hará brillar su figura,
las Musas, velarán sus horas.
Y los ecos de sus caños,
propagarán cada día
soy la fuente del embrujo
y también de la poesía.
Bella Fuente del Bruxo,
continua manando,
sigue con tu encanto fluyendo
y que el frescor de tu agua,
y los Hados de tus poemas
calme, al sediento en el estío,
y lleve,su espiritu a la calma.
Y una vez más,para tus memorias,
sigue siendo aquella fuente,
llena de enbrujo he historia
que calmó la sed…¡De cuenta jente!
Saludos y un beso