Alenarte

Revista de actualidad cultural y artística

La Fiesta de los Sentidos: Por Adanellys Pérez de Hayes.

 Anoche finalmente abrimos el restaurante. Situado en la bahía de Canouan, a orillas de un mar Caribe desconcertantemente arrullador y calmo, como marco perfecto para conjurar un menú sencillo pero altamente creativo. Y es que en una pequeña isla, de no más de cinco millas, donde casi todo debe ser importado desde islas mayores, hay que saber jugar con la imaginación para sacar el mayor provecho, y complacer así paladares mas o menos exigentes, según se vaya pasando de locales a turista que, de todas partes del mundo, visitan la isla.

Al final de una agotadora jornada me quedé contemplando el magnifico escenario donde pusimos en marcha nuestro espectáculo culinario, Meditaba en que pocas cosas hay tan autenticas, para identificar a un determinado pueblo, como su gastronomía. En mis viajes por las islas caribeñas, he llegado a comprobar con asombro, cuan diferente es la cocina entre unas y otras, a pesar de contar con casi los mismos ingredientes.  En mi natal República Dominicana la herencia española se ha mezclado con costumbres Tainas y pinceladas africanas para crear una cocina criolla de sabores fuertes, mientras que en las Antillas Menores (West Indies) tiene mas peso una cocina de base inglesa. Pero sin importar cuales sean las raíces o características de una determinada cocina, la finalidad siempre será la misma: complacer los paladares. Lo demás es cuestión de historia.

La cocina es ciertamente una ciencia, enmarcada en un conjunto de procesos químicos y físicos, con métodos cuidadosamente estudiados, técnicas a seguir y reglas que respetar, pero también es un arte… que se vale de la pasión y el talento para llevarnos mas allá de la simple satisfacción de una necesidad física. La culinaria nos invita a valernos de los conocimientos que la ciencia y la tecnología han puesto al alcance de nuestras manos, pero sin olvidarnos de la creatividad y pasión que durante siglos han impulsado a los grandes Chef del mundo.

Como buen alquimista, el chef combina texturas contrastantes que despierten el tacto; juega con las sensaciones de frío-calor, y, para complacer al gusto, va construyendo capa sobre capa de sabores que van desde la sencillez de resaltar un elemento único hasta las combinaciones más intrincadas e inimaginables; busca altura, elegancia, perspectiva a la hora del montaje; cuenta con una paleta de colores diseñada por la naturaleza misma; realza aromas que luego se tornaran en gratos recuerdos y termina retándonos cuando con el sonido crujiente del pan tostado o con el “sizzling” de una carne sellándose, por mencionar un par de ejemplos, capta nuestra atención. Y es que la gastronomía es una mezcla de magia, arte y ciencia, unidas entre si para llevarnos mas allá de lo evidente, invitándonos a percibir nuevas sensaciones que potencian al máximo todos los sentidos. Sabores, colores, aromas y texturas se vuelven cómplices en nuestras manos… cobran nueva vida y comienzan a ser apreciados de maneras antes insospechadas.

Al fin y al cabo, desde la intrincada gastronomía molecular de Adriá, hasta la tradicional cocina rural francesa, tanto en nuestro restaurante en Canouan, como en la casa de cualquier campesina dominicana, todos somos servidores en búsqueda de esa sonrisa de satisfacción que se logra cuando nuestra pasión se convierte en vuestro deleite; el cual termina siendo, a la postre, nuestra mejor recompensa.

Nota:

Sizziling es el término en ingles, para nombrar el sonido que hacen las carnes o los vegetales al sellarse en una plancha o sartén bien caliente. Como por ejemplo, las fajitas mexicanas o algunos platillos asiáticos que son traídos a la mesas sobre una base de hierro caliente que hace se produzca este sonido que menciono, el cual, de por si es un provocador y tentador.

Viernes, 18 Mayo, 2007 Publicado por alenar | Artículos de Opinión | | 4 comentarios

Textos creativos de Pilar Moreno, Olga Muñoz, Luis. E. Prieto.

 Tintoretto: una pasión descubierta 

Pilar Moreno Wallace

La verdad es que no me había interesado mucho este hombre hermético e introvertido. Sabía de sus preferencias -que Vasari llamó caprichos- y su carácter poco condescendiente. Lo mitológico de sus obras y sus dimensiones, no favorecieron un acercamiento, y su estilo de trabajo apresurado, las enérgicas pinceladas y furiosos trazos me hacían ver en sus obras un aspecto desordenado, pendientes aún de la mano del pintor.

Sabía de él, pero sólo llegué a conocer algunas versiones del nombre de aquel niño que correteaba entre los tintes y las sedas con las que trabajaba su padre. Fue allí -entre el rumor de la tarea diaria- donde despertó su admiración por los colores y aprendió a valorar el efecto de la luz en las telas. Todo eso marcó el destino del pequeño tintorero, que dirigió sus sueños con presteza hacia la pintura, poniéndola en practica de una manera impulsiva y renovadora. Su estilo rompió los límites que el Arte marcaba, al actuar de forma independiente y seguir sus propias convicciones. Un comportamiento que turbó voluntades e hizo crecer el recelo en su entorno.

Hoy me he acercado de nuevo a él con la disposición confiada de mis preferencias, sin dar oído a críticas ni a intereses que deformen las palabras. Mi recelo le debía mi propia disciplina y tiempo. Hoy he conocido a un hombre audaz con sus pinceles, defensor de su  prestezza y su nunca acabado sueño de pintar. Jacobo Robusti me ha fascinado con el dramatismo de la obra presentada -la composición, los gestos, el movimiento- y el planteamiento pasional del artista a través del color, la luminosidad y la perspectiva, en pulso siempre con su maniera particular de ver el Arte …

Se recrea el color y la forma

en buscar la geometría,

y el aire

deja el movimiento perceptivo

de los cuerpos.

La luz juega en escorzo

con la dualidad de los hombres.

Blancoscuros, azules,

y una estructura

que fragmenta la superficie al infinito.

El trazo y el protagonismo

de las pequeñas y grandes cosas

en los espacios teatrales de los lienzos …

Así me habló, proyectando sus palabras en la materia más allá del límite establecido, con el lenguaje cromático de sus telas, con los signos, los esbozos, el fulgor de los barnices y el vigor con que me atrajo -desde su mirada cansada y triste- hasta apasionarme para siempre.

   Sin distancia  Olga Muñoz

Bajó la mirada levemente, a escondidas. Adivinó un mágico misterio bajo la sutil tela color ámbar que se confundía con su piel. Recordó aquella tarde en la que jugando con los últimos rayos de sol, descubrió junto a las rocas el primer cuerpo desnudo de mujer. Aquel cuerpo brillaba como brilla la arena, liberando mil reflejos verdes, azulados, rojizos de sol de media tarde. No entendió entonces porque su cuerpo entero parecía vibrar y a pesar del fresco de la tarde, un calor envolvente empapó su vieja camiseta.

Una sonrisa dulce y mansa apareció en sus labios. Volvió a mirar aquella tela color ámbar. A escondidas, levemente, imaginando un nuevo y mágico misterio. Y un calor tibio caldeo su frágil cuerpo, y una tarde más,  como cada tarde de aquellos  setenta años, abrazó aquel cuerpo como  si fuera la primera vez.  Y  una tarde más, fieles a su cita, bailaron junto a ellos arenas de colores.

Mayo 2007

VENDRÁ LA LUCHA   Luis E. Prieto

Las horas se agazaparon en una espiral de negros: lágrimas secas para un tiempo que dibujaba muertes sin sentido.

tiempo contra tiempo

dolor contra risas

presente contra futuro vacío de rosas.

Un torbellino de recuerdos agolpándose en los intestinos, vomitando promesas de chocolate rancio, recolectando agujas sin sangre ni caricias.

tormenta que asola

el corazón perdido de los besos,

lujurias

que se paralizan

en los toboganes del amor ausente:

terror

de la carne huera,

de la piel que se resquebraja

yerma de luces.

El monstruo había mordido, sigilosamente, el azul, para retomar marrones y grises con sabor a tumba, y los ojos se hundieron en la concavidad difusa del silencio disfrazado de promesas, ahíto de preguntas sin respuesta, de signos vagabundos en la niebla.

las manos, entonces,

recorrieron los confines del cariño

aunando voces escarlatas

en un ulular

de claveles colorados: hombro a hombro

acorralaron el sonido lúgubre

de las campanas de muerte

con el poder de la vida.

La luz se dejó ver entre las tripas de las máquinas y los fotones rasurando un espacio sin carcomas, fotografiando hormigas gozosas dispuestas para luchar y vencer al dios sin cara.

Y todo se volvió verde, reajustando el valor dormido de la esperanza…

Vendrá la lucha, pero sabremos que hay lugar para el tiempo y el espacio, y que las manos entrelazadas siempre vencerán al monstruo silente de la voz bronca vestido de brumas.

Mayo-07

Viernes, 18 Mayo, 2007 Publicado por alenar | Colaboraciones originales | | 2 comentarios

Criticas criticas del critico

 Insobornable.

Este insobornable crítico de medio pelo y gesto hosco, que, mientras mantienes trato afectuoso califica tus creaciones de “joyas literarias” pero que cuando el trato se vuelve distante comenta tus escritos como si le hubieras mencionado a su señora madre…

Es divertido saber que influye mucho más en su lectura que no le permitas incidir en tu vida privada a si le gusta o no lo que lee.

Internet está lleno de aspirantes al reconocimiento de lo bien que critican un texto literario. Y para conseguir ese reconocimiento, hacen una crítica plagadita de tecnicismos, cultismos, retruécanos, muchos “como se observa en tu frase…”, cientos de “atendiendo a la temática de tu narración”, con lo que, cuando una lee su crítica se ha emperejilado de pedantería en el tercer párrafo; mayormente porque se aburre.

Para criticar un texto literario no hace falta más que tener la voluntad de meterse en la piel de quien lo ha escrito y decirlo en un lenguaje accesible. Otra cosa es imitación de lecturas de El País o similares.

Ninguno somos Umbral, ni falta que nos hace; y en cuanto a que nos reconozcan lo bien que criticamos, no sirve más que para mirarnos el ombligo que, lo mismo, lo tenemos sucio.

Patetismos literarios.

Olvidar el patetismo en la literatura debería ser una aspiración común. Esta afirmación, que ya comprendo que es muy taxativa, viene a muchos cuentos de muchas últimas lecturas, tanto virtuales (en Red) como reales (en formato impreso).

A veces, leyendo los ditirambos solemnes con que se habla de distintos temas, tanto de actualidad como de creación puramente artística, me pregunto si el escritor no tiene conciencia de estar asentado digamos que “pomposamente” sobre su augusto trasero y, desde esa posición, emitir textos que, la mayoría de las veces, a mí me suenan a falsos.

Leo en exceso, artículos, cuentos, novelas, narraciones, poemas … y hay días en los que termino como vulgarmente se dice, hasta el moño de tanta grandilocuencia.

Y luego, válgame dios, vienen los críticos, los excelsos críticos, con su lenguaje de couché, a dictar sentencia, con su palabrería rimbombante, llena de frases subordinadas, encabalgadas, de lo más serias ellas, hablando de “la estructura semántica” del “universo narrativo” del “fallo en la unión nexal”…

Carajo; todo eso para decir pura y simplemente que el escrito es malo o bueno según su criterio.

Este patetismo patético, sí; de considerar que lo que se escribe es muy importante, requeteimportante, importantísimo, que nos hace inflarnos como globitos, y ascender, ascender , hasta la lamparita del cuánto valgo por dios, y, desde allí sentar cátedra.

Viernes, 18 Mayo, 2007 Publicado por alenar | En clave de Mí... | | 4 comentarios

Visiones Dantescas Por : Virginia Seguí Collar

dantegiotto.jpg ( Retrato de Dante

 -Giotto)

El variado y atrayente mundo que el autor duoccentista, Dante Alighieri (1265-1321), creó en sus obras, como la Vida Nueva y, sobre todo en la Comedia, que pronto consiguió el calificativo de Divina, epíteto que pasó a formar parte del título desde la edición veneciana realizad por Giolito en 1555, se ha convertido con el paso del tiempo, en un mundo conocido por todos y gracias al éxito que sus temas han tenido en el campo de la plástica constituyendo un lugar común de nuestro imaginario colectivo.

El éxito de Dante como poeta fue bastante inmediato, nacido en el seno de una noble familia florentina, era un personaje conocido y respetado por sus contemporáneos; sus actividades literarias tuvieron repercusión en su época; era asiduo de los círculos literarios y artísticos de su ciudad y se relacionaba con Guido Cavalcanti, Lapo Gianni o Cinno da Pistoia, poetas como él y con artistas como Giotto quién al parecer realizó su primer retrato. También era conocido en los círculos políticos ya que tomó partido y participó activamente en las luchas entre güelfos y gibelinos, provocando, incluso su exilio. Su obra literaria se inscribe dentro del stil nuevo, movimiento literario del que Dante será principal representante. Sus obras, sobre todo la Divina Comedia tendrán una gran difusión.

Para el estudio que nos proponemos realizar seleccionaremos dos de sus obras, las de mayor repercusión dentro del mundo de la plástica: su Vida Nueva y La Divina Comedia. La primera de ellas una obra de juventud, fechada en 1293-4, en la que narra y canta su amor por Beatriz Portinari y la segunda, su obra cumbre, cuya redacción le lleva buena parte de su existencia ya que según los expertos su realización comienza en 1307 y aunque no se pueda concretar la fecha de su finalización sí conocemos el dato de que en 1319 se dedicaba a la composición de El Paraíso su última parte. Estas dos obras han sido fuente de inspiración para muchos artistas de todos los tiempos, no solamente para aquellos que expresamente se han dedicado a ilustrar sus diferentes ediciones, sino también para otros que se han inspirado en ellas para la realización puntual de alguna de sus obras, entre unos y otros podemos citar a Botticelli, Signorelli, del Castagno, Baldini, Rafael, Miguel Ángel, Menling, Von Volgelsgestein, Fontebasso, Gurana, Koch, Delacroix, Blake, Rosseti, Corot, Rodin, Doré, Zuccari, Legrand, Martini, Dali o Barceló.     

                                                                        dantesignorelliorvieto.jpg

 (Retrato de Dante- Signorelli. Catedral de Orvietto)

dantecastagno.jpg

 (Andrea del Castagno- Dante. Galería de los Uffizi. Florencia)

El propio artista y su obra han sido desde fechas muy tempranas objeto de representación entre las más destacadas se encuentran; el que está considerado primer retrato de Dante realizado por el Giotto en la Capilla del Palacio Podestà de Florencia o del Bargello, según atribución de Vasari, y que tendría como valor añadido el ser uno los primeros retratos de personajes individualizados inscritos ya en un prerrenacimiento propio del Treccento italiano. Sin entrar en las disquisiciones de la veracidad de la atribución, que los expertos mantienen en discusión, lo que sí es cierto es que la imagen ha creado escuela y ha servido de modelo para muchas de las representación del poeta desde entonces que, con ciertas variantes, aparece generalmente con la vestimenta típica de los florentinos de la época y con un libro, que representaría su dedicación a la literatura, o la propia individualización de La Divina Comedia como su mejor obra. Entre estas representaciones posteriores estarían: el retrato realizado por Lucca Signorelli en la Capilla de San Brizio en la Catedral de Orvieto, el de Andrea del Castagno realizado para la Villa Carducci hoy transferido a lienzo y expuesto en la Galería de los Uffizi de Florencia o el de Von Stürler en 1850, actualmente en el Kunstmuseum de Berna,  para ir acercándonos en el tiempo los realizados por Tom Phillips encuadrado dentro de una serie de bocetos de imágenes de Dante en 1977, expuesto en la Galería Malborough de Londres y el realizado por Dalí, hacia 1960, en serie de ilustraciones realizadas para una nueva publicación la Divina Comedia; siendo estas dos últimas obras interpretaciones propias de los movimientos artísticos en los que se encuadran ambos artistas.

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                         (Von Sturler-Dante- 1850-Berna Kunstmuseum)

                                                                                   

                                          dantephilips.jpg

(Tom Philips-Boceto de Dante-Galería Malborough-Londres-)

Las mejores representaciones plásticas de la Vida Nueva, obra de 42 capítulos, compuestos de breves composiciones poéticas comentadas en prosa, con un tema central basado en sus experiencias juveniles y la idealización de su amor por Beatriz, las encontramos en la Inglaterra victoriana y romántica; allí una generación de artistas realiza la recuperación del mundo clásico y medieval y, por tanto, el de Dante como su mejor representante; el pintor de nombre homónimo al del poeta Dante Gabriel Rosseti realiza los dibujos para ilustrar  una nueva edición de esta obra y recrea en ellos sus mejores pasajes; El sueño de Dante en tiempos de la muerte de Beatriz (c. 1848) es una muestra de ello, el poeta tiene un sueño premonitorio de la muerte de su amada y la ve tendida en su ataúd, sobre un suelo cubierto de flores y acompañada de un ángel, personificación del amor. Henry Holiday, otro del grupo de pintores prerrafaelistas, se inspirará también en la Vida Nueva para realizar su obra: Encuentro de Dante con Beatriz en Florencia (c. 1850), imagen que fue, posteriormente, comercializada como tarjeta postal lo que da idea de su popularidad.

dantedali.jpg 

(Dalí. Ilustración para la publicación de

La Divina Comedia )

                                                                  

                                                                   dantebeatrizmuerte.jpg                

                                                   (El sueño de Dante en Tiempos de la muerte de Beatriz. -Rosseti-  )       

    

 Pero de entre las obras de Dante la de mayor entidad literaria y posibilidades plásticas es La Divina Comedia el repertorio de descripciones que el poeta presenta en su relato es extraordinario lo que ha contribuido a su éxito iconográfico. Dante presenta en ella un viaje, su propio viaje que tiene como fin práctico el conocimiento de Dios, el alma que peregrina en el tiempo en busca del bien absoluto, en ese viaje plantea su visión del mundo, un mundo todavía medieval de claras connotaciones tomistas y  ptolomeicas en sus planteamientos.

                                                                  

dantebeatrizholliday.jpg (Holiday. Encuentro de Dante con Beatriz en Florencia)

El poema de Dante Alighieri se divide en tres partes: Infierno, Purgatorio y Paraíso, compuesta cada una de ellas de treinta y tres cantos de parecida extensión y escritos en tercetos encadenados; exégesis del número tres, número perfecto que simboliza lo acabado; a estos noventa y nueve cantos se une otro que prologa el poema formando un múltiplo de diez, otro número con simbología de perfección y totalidad y que rige la concepción de otros libros de la Antigüedad como, por ejemplo: El Antiguo Testamento, que es a la vez símbolo del Universo.

Nos quedaremos aquí, con Dante, en el inicio de su poema, delante de las Puertas del Infierno, pendientes de un próximo capítulo en el que acabaremos de ver este mundo dantesco.

Viernes, 18 Mayo, 2007 Publicado por alenar | ImagoArte | | 2 comentarios