Ferias, exposiciones y batiburrillo que les contamos…
Pues saludos cordiales a los que reincidan en la lectura de esta Revista, que, miren ustedes por donde va por el número dos, y yo que no saben ustedes lo que me alegro, porque eso quiere decir que: Primero: todavía no me he aburrido de la cosa.Segundo: Quienes colaboran conmigo tampoco parece que hayan gruñido en exceso. Tercero, que contamos con lectores; casi mil. Casi número redondo. Y en poco tiempo. Así que casi casi nos aplauden las orejas…Y quería yo hacer un comentario sobre estas cosas – todo lo breve que pueda, para que empiecen ustedes a leer lo que importa, y no esta disquisición casi surrealístico lúdica:Que miren ustedes, que me han preguntado si iba a abrir posibilidad de comentarios en las distintas secciones y que por una vez he dicho que sí, que bueno. Que aparte de eso, tienen ustedes el “Y yo digo que”, para comentario general, y que lo sigan usando, caramba. Que si quieren colaborar manden sus colaboraciones a:alena.collar@gmail.com Y que ya veremos… Les traemos dos ferias y un batiburrillo.Vamos con el batiburrillo: Miren ustedes, salió hace días una noticia en Red que me parece interesante, se la traslado.
El Museo Sorolla se abre en la casa que hizo construir el pintor en 1911, donde trabajó y vivió con su familia los once últimos años de su vida.
La apertura del Museo al público se produjo el 11 de junio de 1932, para dar cumplimiento a un anhelo del artista. En palabras de Cossío, lo entrega al pueblo “como si devolviera una riqueza que de él procedía”. La generosidad de su esposa Clotilde García del Castillo y de los tres hijos del matrimonio, permitió dar forma a una nueva institución que enriqueció y llenó de luz el panorama museístico de la España de la época
Esto lo pillé de Terra, y apareció también en El País.com
Por otro lado en el Museo Nacional de Artes Decorativas, en Madrid, hay dos actividades que parece que están bien. Raquel Sigüenza nos enseña todos los domingos de mayo la titulada genéricamente “pieza del mes” que en este caso es según expresa el programa : “Alrededor de la Resurrección: dos relieves castellanos del siglo XVI”. De esta pieza se comenta que “Estos dos pequeños relieves formarían parte de un conjunto de medallones dedicados a la Pasión de Cristo. En ellos se narran dos momentos evangélicos: la llegada de las Santas mujeres al sepulcro, en el que un ángel les anuncia la Resurrección de Cristo, y el Noli me tangere, primera aparición del Salvador tras su muerte, en este caso a María Magdalena. La policromía, con abundancia de dorado y discreta decoración de líneas y pequeños puntos, se inscribe en el repertorio del momento” En el mismo museo todos los sábados de este mes hay una exposición sobre El mueble de asiento a través de la colección del MNAD, dice el programa que: “A lo largo de la historia, los asientos y modos de sentarse han ido evolucionando. Esta visita nos ofrece un panorama general de esta transformación a través a las numerosas tipologías que podemos encontrar en este museo: desde los arquibancos medievales hasta las sillas de Diseño de la Bauhaus.” Y la explica Lucía Aragón. Lee más »
Feria del Libro de Buenos Aires
Ahora vamos con las Ferias… Desde Buenos Aires, nos informan de la Feria del Libro. Les dejo con Cati Cobas.
LIBROS SIN FRONTERAS
Francisco y Fernando, mis sobrinos nietos, trataban de explicarse, antes de ingresar a la muestra a la que decidí llevarlos, el dibujo que acompaña la publicidad de la trigésimo tercera exposición de la Feria del Libro Internacional de Buenos Aires, en la que representantes de muchos países aparecen, vestidos con su trajes tradicionales, sobre las páginas de un libro.
-Debe ser una propaganda de Play Móvil, dijo Fernando, el pequeño.
Francisco, el mayor, con sus ocho “doctorales” años, después de confirmar el significado de la palabra “fronteras”, desburró a su hermano: “Fijate, Fer: los muñequitos están parados en cualquier lugar: no hay mapa. Eso es porque los libros sirven para juntar a la gente no importa dónde esté o cómo sea”.
Esta feria, que comenzó muy modestamente hace tanto tiempo con el lema “Del autor al Lector”, ha elegido, ahora, “Libros sin fronteras” como forma de convocar a la gigantesca exposición que se lleva a cabo en mi ciudad desde el 16 de abril al 7 de mayo de este año.
Dejo las cifras para los matemáticos, pero es maravilloso, advierto a los lectores, recorrerla en sus stands, sus presentaciones, en el contacto directo con los autores, en el mágico placer del olor de un buen papel satinado, en la comprobación de que “El libro es vehículo y puente entre culturas, por encima de las diversidades raciales, geográficas y políticas; y puede superar las barreras idiomáticas por la traducción”.
Y si están lejos de Buenos Aires, los invito a un viaje cibernético:
http://www.el-libro.org.ar/
Visiones plásticas de la obra de William Shakespeare: Por Virginia Seguí.
La plasmación artística de escenas de obras literarias es un fenómeno que con mayor o menor profusión se repite en el arte de todas las épocas; los ejemplos podemos encontrarlos en técnicas muy diversas, aunque es en la pintura donde tenemos los ejemplos más claros. Los artistas seleccionan episodios culminantes de los textos y concentran en ellos toda su fuerza figurativa resaltando los aspectos más dramáticos y por tanto susceptibles de mayor interpretación pudiendo llegar, en ocasiones, incluso a completar lagunas del texto o a resaltar los significados alegóricos o simbólicos. En general el artista se debate entre la fidelidad al texto y su propia interpretación; utilizando en la realización de la obra sus propios métodos de expresión. Aprovecha la especificidad de su propio arte y traduce a imagen el texto de una manera más comprensible; llevando a buen término el dicho de que: una imagen vale más que mil palabras.
El fenómeno se repite a lo largo de la Historia pero es durante la época romántica y novecentesca cuando es más claro; el subjetivismo romántico y los movimientos de recuperación de las realidades nacionales que les son propios; unidos a las nuevas relaciones que comienzan a darse entre las diferentes artes, lo favorecen e individualizan haciéndolo, si cabe, más significativo.
La obra de William Shakespeare recuperada por el movimiento romántico, es un caso paradigmático, ya que sus obras presentan fuertes conexiones con el mundo clásico y hacen desfilar a una galería de personajes y situaciones dramáticas que excita singularmente la imaginación de los artistas desde la segunda mitad del siglo XVIII a principios del XX, sobre todo los ingleses aunque no son los únicos. Son varias las escenas de su obra Romeo y Julieta las elegidas para representar la esencia de los dos amantes de Verona; quizás es el momento más veces elegido para ser representado es la escena del Acto 5 del Acto III que recoge el adiós de los amantes, este es el caso de Francisco Hayez en El último beso de Julia a Romeo (1823) y Pino Casarini en El adiós de Julieta a Romeo (1939). Sin embargo Johann Heinrich Füssli selecciona la escena del V acto en la que Romeo contempla a Julieta, por última vez, antes de beber el veneno en Romeo sobre el féretro de Julieta (1809); y Joseph Wright of Derby la del sepulcro en Julieta con Romeo muerto (1790-1).
(Hayez
El último Beso de Julieta a Romeo)
Lo que atrae sobremanera a los artistas en el Sueño de una noche de verano es la galería de personajes entroncados con las antiguas leyendas del mundo celta y con autores ingleses cómo Spenser, Chaucer o Marlowe; seres fantásticos que animan la mágica floresta del reino de las hadas en simbiosis con el mundo clásico inspirado en obras de Ovidio, Apuleyo y Plutarco. Johann Heinrich Füssli eligió para su obra: Oberon baña con el jugo de una flor los ojos de Titania dormida (1793), la escena 2 del acto II; cuando Oberon rey del mundo de las hadas movido por los celos lleva a cabo este hechizo en perjuicio de Titania. Joseph Noel Paton elige, sin embargo, el momento de La reconciliación entre Oberon y Titania (1847) (E-2; AV); al igual que William Blake en su obra: Oberon, Titania y Puck (1785)
(Blake: Oberón, Titania y Puck)
Hamlet tiene gran difusión y las soluciones plásticas difieren bastante del texto, en general olvidan a Hamlet y eligen a Ofelia como elemento dramático más significativo, víctima inocente que transforma en locura toda su inocencia, sumisión y pureza. Únicamente Füssli y Delacroix representan a Hamlet en Gertrude, Hamlet y el fantasma del padre de Hamlet (1793) y Hamlet ve el espectro de su padre (c1825) respectivamente, el último de ellos representa también el funeral de Ofelia en Hamlet y Horacio en el cementerio (1859) y Camille Corot elige, nuevamente, esta última escena en Hamlet y el sepulturero (1873-4).
A partir del siglo XIX el personaje de Ofelia adquiere mayor significación aprovechando su dramática muerte y los aspectos más turbios de sus fantasías eróticas y obsesivas de su mente; resaltando en sus representaciones los aspectos necrófilos, se la encuadrada normalmente entre una densa y sombría vegetación en la que aflora su inmóvil figura cubierta de flores; episodio narrado en la escena 7 del Acto IV. Este es el caso de las Ofelia de John Everett Millais (1851-2), Felice Carena (1912) y Francesco Messina (Altorrelieve de 1950). Waterhouse, la representa en 1894 sentada junto al estanque entretejiéndose flores en el pelo; un caso significativo es el de Alberto Martín quién en un grabado de 1911 titulado: La locura de Ofelia reúne los aspectos más destacados conjugando en la misma obra: las sombrías fantasías que pueblan su mente, el curso del agua cubierto de flores en el que perecerá ahogada y su funeral.
(Millais: Ofelia)
La pasión y los celos de Otelo aunque no con la profusión que cabría esperar dado el éxito del texto también han sido objeto de inspiración plástica; Eugène Delacroix, que se declaró impresionado por la homónima Ópera de Rossini, inspirada en la tragedia de Shakespeare, representa una Desdémona maldecida por su padre(1852) de considerable teatralidad; en lo que puede considerarse una fusión entre el texto original y la obra lírica del italiano más centrada en los amores de los protagonistas. Giuseppe Sabatelli presenta a una Desdémona que, suplicante, intenta aplacar la ira de Otelo en su académico cuadro de 1834 Otelo y Desdémonay Gustave Moreau, como buen simbolista, presenta una Desdémona(1875-6) encuadrada en ambientes exóticos desplazando la tragedia a zonas orientales alejadas de la Venecia originaria. Alberto Savinio en 1928 presenta en clave surrealista a Otelo y Desdémona.
A.Savinio: Otelo y Desdémona)
La tragedia de Macbeth es fuente de inspiración para muchos pintores; sus personajes inmersos en un mundo de angustia y violencia están muy próximos a lo imaginario y a lo sublime, Johann Heinrich Füssli en su obra: Las tres brujas (1788); inspirada en la escena tercera del primer acto, representa a las brujas lanzando su profecía de muerte. Descontextualizadas del páramo donde sucede la escena en el texto y situadas en primer plano con los brazos extendidos en un escorzo que nos lleva hasta una átropos o mariposa negra (cabeza de muerto) logrando un efectismo visual muy representativo de las sensaciones que pretende transmitir. Lady Macbeth, presa de la locura y el sonambulismo es elegida, en bastantes ocasiones, para la representación visual de la tragedia; el mismo autor en 1783 ejecutó la obra: Lady Macbeth sonámbulay también Eugène Delacroix en otra obra del mismo título de 1849-50.
Otras obras de Shakespeare como:El rey Lear, Los hidalgos de Verona, Timón de Atenas, Cimbelino, Cuento de invierno, Falstaff, etc..; han sido igualmente objeto de representación artística y la detallada exposición efectuada, demuestra la capacidad de inspiración que las obras de William Sahakespeare han tenido dentro del panorama artístico occidental desde la segunda mitad del siglo XVIII hasta nuestros días.
(Waterhouse: Ofelia)
Se añade Bibliografía por si la cosa interesa…
Bibliografía.
Astrana Marín, Luis. “Nueva traducción directa del inglés, precedida de un ensayo sobre la vida y las obras del autor, con anotaciones y bibliografía”. En Obras completas de William Shakespeare. Tomos I y II. Ed. Vergara. Barcelona. 1960
Bompiano. Diccionario literario. Ed. Hora, S.A. Barcelona. 1988
Rosenblum, Robert y Jason, H. W. El arte del siglo XIX. Ed. Akal. Madrid. 1992
Pellegrino, Francesca y Poletti, Francesca.Episodios y personales de la literatura. Ed. Electa. 2003
Los Textos de: José Martín Rivas, Mary Ortí, Rolando Revagliatti.
José Martín:
Como Palabra Caída
Donde el adiós termina
se abre un nuevo inicio.
Oh, triste adiós desprendido
de la hoja a la rama
en su temblor de huérfana.
Tan desnuda
y descuidada en la ventisca,
Oh, ave muerta con plumas de oro,
lentas te alfombran las nieblas,
a ti, promesa de humus
y esponja de lluvias…
Mas eres mortaja de semillas
y placenta de flores.
Donde el adiós termina
se abre un nuevo inicio.
Como palabra caída
en el viento del suspiro,
inmaculada, pulcra, cristalina,
huérfana de la boca,
perdida en el eco y sin oído,
promesa perdida de verso,
amarilla de miedos…
Manso te empuja el silencio
y rumias tu deseo torpe y sin salida,
alma fulgente en la nada
y rota de indecisos
con llanto callado y prisionero…
Mas adoptada del papel
y florecida en lo escrito
como volcán de jazmines
que incendia los sentidos.
Donde el adiós termina
se abre un nuevo inicio
.———
Mary Ortí
Del Libro inédito: Paisajes en clave de Silencio. “De Soledad” Poema Seis.
Dejaré junto a mí mis paisajes,
servido el cadaver de mi silencio
sobre mi lengua de soledad.
Me licuaré en una gota de sombra
que acalle mis versos,
inútiles como las carcajadas de mi piel.
Dejaré que se pierda el equipaje
de las memorias de mis ojos
entre vientos anunciando mi crepúsculo.
No habrá despedidas.
No habrá ningún requiem.
Ni siquiera epitafios.
Rolando Revagliatti
Miguel Angel Buonarroti
Potente solitario
alma, cuerpo, cosas
las manos de su Dios, su tierra, sus parientes.
Tributo al biógrafo:
la Batalla de los Centauros
en la corte de los Médicis
y la Virgen de la Escala .
Extraedor de mármoles
mucho enaltecer
Clemente Séptimo abriendo su biblioteca Laurenciana.
El relieve en el meollocapturado en el relieve



