Alenarte

Revista de actualidad cultural y artística

Textos creativos de: Adalberto Beca, Manuel Cubero,Araceli García,Luci Garcés, Borja de Diego Lozano, Sagrario Hernández

Amanecer contigo: Por Adalberto Beca

 La tarde está muriendo

Los soles comienzan a brillar

Y nuestra pasión se va encendiendo

En fuegos de pradera

Imposible de apagar

Tus manos saben a leños

Rojo vivo

Tus besos me hacen ver

Que aún respiro

Volamos hacia la noche de mañana

Esperando el lucero

En nuestro nido.

El sol nos despierta con su brillo

El fuego se apagó por un momento

Pero el amor vivido en esa noche

No quedará en el arcón

Del olvido.

http://soyunaespeciedehippieviejo.blogspot.com_

EL ÚLTIMO VIAJE

Por Manuel Cubero.

El conductor clavó su mirada en el espejo retrovisor, lo movió suavemente y, de nuevo, lo devolvió a su posición inicial. Una sonrisa apenas esbozada, acompañada de una leve inclinación de cabeza, devolvió la tranquilidad a los dos viajeros que, segundos antes, habían llamado su atención sobre el joven que acababa de tomar asiento en la parte trasera del vehículo.-Lo conozco: no hay problema –susurró levemente para apaciguar la inquietud de los pasajeros que, ante su presencia, habían intercambiado una serie de gestos de inquietud.No era la primera vez que aquel joven de presencia zarrapastrosa quebraba la monotonía del último viaje. Descendía, siempre en la misma parada y, amparado por las sombras de la noche, buscaba el refugio de un oscuro portal. Allí se abastecía de la dosis que, un día más, alargaba su arrastrada vida. Luego, el pinchazo de cada noche y, minutos más tarde, de nuevo el autobús, de nuevo el hogar, de nuevo la rutina de cada día.Aquella noche era una más. Sólo alteró la rutinaria monotonía diaria su mano extendida hacia el conductor, algo más temblorosa que de costumbre. Éste se levantó levemente, atrapó aquel manojo de huesos quebradizos y lo ayudó a subir.  El joven rebuscó por varios bolsillos:-Colega… me faltan cinco céntimos… Si quieres me bajo, ¿eh? Que aquí uno no quiere molestar…-Es igual –respondió el conductor-,  ya estás arriba…Con paso vacilante, y ante la mirada despectiva de algunos viajeros, el joven alcanzó, una vez más, la cola del autobús: su asiento de cada noche. Varias miradas inquisitoriales se tornaron en miradas de indiferente alivio al ver que su cabeza  caía a un lado rendida por el cansancio.

-Hasta llegar a las cocheras no me percaté de que estaba ahí –declaró el conductor al forense señalando el bulto inerte del joven.

http://manuel-cubero.blogspot.com/

 Yo . Por Araceli García.  

Hacia delante, hacia atrás. Hoy sí, mañana no. Si no me dices lo que quiero oír, me derrumbo. Sólo amor y apoyo incondicional.

Yo…

Yo…

Yo…

Yo y mi hermoso ombligo redondo.

¿Reproches? Te castigo, fiero, te castigo… donde más te duela, con mi vida que es la tuya.

Ahora sabes, te necesito… pero sabes.  Descargué mi peso en tus espaldas.

Tienes el deber de comprender, de aceptarme, de intentarlo porque SABES…

y eso me da fuerza.

Puedo apretar la cuerda que oprime tu corazón hasta pararlo con la culpabilidad y la pena.

Ven ahora, no después…  Déjame solo cuando quiera,  no antes.

Tus palabras serán la causa y mi excusa.

(Mirando el teléfono, cae una marginada lágrima desertora, perlando errática a través del temple que creyó de hierro indestructible.)

- Araceli García López- Palma de Mallorca, 2/1/07-

 http://www.araceligarcia.org/

NANA ENLOQUECIDA Por Luciana Garcés.

Tiene la luna un reloj
de color verde botella.
Y un mirador colorado,
su amigo el sol.

Un lucero juguetón
escapa raudo en el cielo
y juntos bailan sin son
un candil y una candela.

Juegan los niños al aro
y las niñas con muñecas
mientras en el campanario
se aman dos conejos.

Alicia vuelve corriendo
y corta rosas azules,
para vestir con frac
a los caracoles.

Se despierta el día,
se borra tu sueño.
Si despiertas, niño,
ya no habrá más cuentos.


 LA MUERTE ES EL SILENCIO QUE QUEBRAMOS AL GRITAR.Por Borja de Diego Lozano.

Es tan fácil batirla a veces,
herir su único ojo.
Basta con reírse,
no caer en la cuenta,
aprender de los niños.
Celebrar la derrotas.
Celebrar con cerveza
-tirar la casa por la garganta
de vez en cuando-.
Decir te quiero todas las veces,
no olvidar,
no querer olvidar.
Decir la luna en una mirada.
Contar la vida en una canción.
Avivar esta vocación de golondrina
(sus frágiles alas de aire),
no callar nunca.
Gritar buscando claridad en el filo:
desgarrarse la garganta.

Como si fuera el grito póstumo
con que recordarnos.
Como indios que esta noche se pintan de rojo
porque mañana se las verán
con el hombre blanco.

http://diariodelpoeta.blogcindario.com/

 Viacrucis

Por: Sagrario Hernández.

Viacrucis de moscas por las calles sin ojos.

 

Penitentes sin boca arrastrando silencios.

 

Cristo delante de un neón fucsia: “Club Privadísimo”.

Saetas,  tasas, toses, tiestos…

Cirios y sirios.

 

Cristo sufre: las calles siguen ciegas,

los gatos se comieron los iris.

Tambores, temblores, trombas, tumbas, timbales…

Cristo sabe y se calla, la oreja del mundo es de cera

derretida; no puede oír, no oye.

 

Estandartes, pendones, picas, pasos, púas, pocos…

 

Las calles musitan confusas oraciones,

pero aún sin ojos. Se cegaron de sol electromagnético.

Cristo abarca todas las cruces y todos los cruces,

pero Él ya no avanzará más. Sus pies no tocan el suelo.

 

Oro, flores, floreros, fastos, fiesta, oráculo…

 

Cristo me dio un beso y me quedé sin rostro.

 

Siguen ciegas las calles, los callejones, las vías y las plazas.

 

Procesiones, procederes, procesos, precisos, preciosos…

 

Cristo se ha tatuado una corona, se ha puesto piercings

en las manos y en los pies,

y un cíngulo amarillo estrangula su cintura, ya no respira,

ya no quiere respirar pero le hacen el boca a boca

y lo traen una vez y otra y otra a pasear por las calles sin ojos

para que las moscas coman su sangre seca,

para que un neón de color fucsia se le clave en el costado,

para que le den a beber petróleo,

para pedirle rescate al Padre,

para seguir extorsionando almas,

para que sigan las sábanas santas empapándose de aceite,

para que recuerde que la contrarreforma solamente triunfó

en la planta de los pies de Europa, un poco más tarde;

cuando consiguió desasirse de las astas de su secuestrador.

 

Víacrucis, Vías Lácteas, Vías Apias, Vías y entre vías…

 

Cristo canta con una voz perfumada, pero solo lo escuchan

las ardientes arenas de todos los desiertos.

 

Sábado, 21 Abril, 2007 - Publicado por alenar | Colaboraciones originales | | No Comments Yet